La Organización Mundial de la Salud ha anunciado oficialmente que la adicción a los videojuegos es una enfermedad mental.

La OMS modificó su ‘Clasificación Internacional de Enfermedades’, una lista de afecciones médicas reconocidas oficialmente para incluir una entrada para el “desorden de juego”.

Las noticias llegan menos de una semana después de que una niña de 9 años fue enviada a rehabilitación por su adicción al Fortnite, el juego en el que los jugadores luchan por ser el último en una tormenta apocalíptica. En todo el mundo, 2.600 millones de personas juegan a videojuegos, y las preocupaciones sobre la influencia de éstos se combinan con los aspectos nocivos de la tecnología y el tiempo que empleamos consumiéndola.

Los expertos aseguran que las adicciones a las tecnologías y el uso abusivo de las redes sociales o del teléfono móvil son cada vez más frecuentes en los centros psicológicos y, en un futuro, se estudiará si son o no un trastorno mental. Por ahora, solo lo son las realidades paralelas en las que te sumerges cuando juegas a una videojuego.

Un mando de cualquier consola, aparentemente inofensivo, puede suponer un problema para nuestra salud. Pero tranquilos, esto no significa que quienes tengáis una consola y juguéis pasáis a tener problemas mentales. Y nosotros nos preguntamos, ¿qué opinarán nuestros Casual Gamers?

¿En qué momento te das cuenta de que tienes una adicción?

Según la OMS, hay una diferencia importante entre la adicción y ser un jugador que pasa muchas horas delante de la pantalla. El patrón de conducta de un adicto es el siguiente:

  • Pérdida del control sobre el juego. Teniendo en cuenta factores como el inicio, la frecuencia, la intensidad, la duración y el contexto.
  • Prioridad sobre otras actividades. El juego se convierte en una obsesión y desplaza otras actividades diarias más importantes.
  • La continuación o el incremento de la actividad a pesar de la ocurrencia de consecuencias negativas.

El “trastorno del juego” está ubicado dentro del grupo de trastornos debido a los comportamientos adictivos. Los profesionales de la salud mental advierten que cada vez hay más jugadores que pierden el control.

“Tengo pacientes que sufren una adicción a Candy Crush Saga, y son sustancialmente similares a las personas que ingresan con un trastorno de cocaína”, dijo el Dr. Levounis. “Sus vidas están arruinadas, sus relaciones interpersonales sufren, su condición física sufre”.

¿La respuesta de la Asociación Española del Videojuego?

La Asociación Española del Videojuego se pronunció en febrero, antes de que se hiciera oficial la inclusión de la adicción a los videojuegos como una enfermedad. Decían estar “sorprendidos” ante una decisión para la que “no hay evidencias ni consenso entre la comunidad científica”.

Según Shekhar Saxena, director del departamento de salud mental y abuso de sustancias de la OMS, la organización aceptó la propuesta de incluir el desorden del juego basado en una evidencia científica, además de “la necesidad y la demanda de tratamiento en muchas partes del mundo”.

Y es que, aunque el tratamiento de la adicción al juego está comenzando a llamar más la atención, hay poca cobertura de seguros o tratamientos para que los especialistas lo traten. Por eso esperamos que la decisión ayude a los jugadores a reconocer el problema, así como a animar a los terapeutas a ofrecer ayuda y a las compañías de seguros para cubrirlo.

Pero no todo el mundo está contento…

Tras la decisión, las organizaciones más importantes que representan a las compañías de videojuegos han emitido un comunicado en el que han pedido al organismo que reconsidere su decisión:

“Los videojuegos de todo tipo de géneros, dispositivos y plataformas se disfrutan con seguridad y sensatez por más de 2.000 millones de personas en todo el mundo, con el valor educativo, terapéutico y recreativo de los juegos bien fundados y ampliamente reconocidos”.

Y tú, ¿qué opinas?