Este pasado fin de semana (22 y 23 de noviembre) nos dimos una vuelta por el WINTERLAB 2019, en la LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, en Gijón. ¿Arte e IA? Asistimos a un par de días con actividades focalizadas en la inteligencia artificial, coincidiendo además con la presentación del Cybertruck, de Tesla. Nos encanta esta aglomeración de cyberpunk en el 2019, what a time to be alive REAL. No tuvimos la oportunidad de ver en directo el maravilloso fail del cristal que efectivamente sí se rompe, si no que pululamos por unas actividades donde se palpa la Inteligencia Artificial en los planos más banales de nuestra ¿pequeña? realidad doméstica.

El primer WINTERLAB se celebró en Gijón en 2015, proponiendo el intercambio de experiencias de trabajo en comunidad,  fomentando el uso artístico y creativo de la tecnología y acercando al gran público los nuevos medios de creación y producción. Sobre todo, el WINTERLAB, como reza su segundo nombre, es un encuentro sobre el uso crítico de la tecnología. Hubo tres ediciones hasta la fecha, complementado con el SUMMERLAB, más soleado, cuya primera edición fue en el 2009, hace ya diez años.

Durante tres años, el centro LABoral formará parte de AILab, un proyecto cofinanciado por el programa Europa Creativa de la UE y el Gobierno del Principado de Asturias, con el objetivo de acercar la IA a más público, así como fomentar una sociedad más crítica y reflexiva. Así que de momento tenemos temática para rato, y no nos puede gustar más.

D3US EX M4CH1NA : lo que tememos y esperamos de la IA

El programa de actividades tenía una guinda: D3US EX M4CH1NA, una exposición que podremos disfrutar hasta la primavera del año que viene, en la que se analiza vía artística las expectativas y temores que nos genera la IA en nuestras vidas. Trece piezas, trece artistas vanguardistas que dan su toque tecnológico y en ocasiones,  maravillosamente awkward, en este proyecto comisariado por Pau Waelder y Karin Ohlenschläger. Estuvimos en una visita guiada a esta exposición que alude directamente a la técnica del teatro griego que consiste en resolver una situación compleja con una solución sencilla: el actor que subido en una grúa, representaba la figura de un dios que solucionaba la trama en un santiamén. Una cosa está clara: la IA nos hace la vida más liviana precisamente porque nos facilita las situaciones – algo difícil o tedioso o que nos aburre, lo delegamos en la IA. Nosotros, como personas individuales en el siglo XXI, cada vez somos más transparentes para las empresas: estamos aportando datos TODO EL RATO: nuestros gustos, deseos, actividades, etc. La IA tiene como objetivo anticiparse a nuestras necesidades, generando una máquina que piense por sí misma. BIG DATA + MACHINE LEARNING. D3US EX M4CH1NA explora los temores y las expectativas acerca de toda esta bola de realidad, cada vez más presente e integrada en nuestro día a día. Destacar la fuerte presencia de mujeres en esta exposición. De las trece piezas, hemos seleccionado las que más interesantes nos han parecido:

Optimising for beauty (Memo Atken, 2017): un vídeo en HD monocanal, de 15’ en loop. Se muestra una red neuronal artificial en un proceso de aprendizaje, a partir de un conjunto de datos formado por cientos de miles de retratos de gente famosa, por medio de un algoritmo de estimación de máxima similitud (MLE). Se generan automáticamente retratos con los elementos que tienen más probabilidad de encontrarse en esas imágenes fuente. Establece una ‘belleza’ dominante, un denominador común de rostro, EL ROSTRO colectivo, que en realidad no existe. Un montón de caras de personas que jamás estarán entre nosotros. Algo así como cuando soñamos con personas que no sabemos quiénes son: ¿serán todas las caras que nos hemos cruzado a lo largo del día condensadas en una, formando una persona que no existe?

Optimising for beauty

Feminist Data Set (Caroline Sinders, 2017-2019). Esta pieza la destacamos por motivos obvios, y es que Caroline estuvo este mismo día, a las 10am, en LABoral impartiendo un taller acerca de esta pieza en la que está trabajando actualmente: un conjunto de talleres, conferencias, y acciones participativas y colectivas, con un claro espíritu D.I.Y y noventero riot, mediante la cual pretende crear conciencia y experimentar sobre la imagen actual de la mujer en la sociedad y en la cultura, y a su vez, intentar transformarlo creando una fuente de información con la que nutrir a la IA desde una perspectiva claramente feminista, y que deje de perpetuar patrones hegemónicos: lo queer, lo trans, lo feminista, nuevos lenguajes y adaptar el cambio al lenguaje de programación.

Feminist Data Set

Neuro Mirror (Christa Sommerer & Laurent Mignonneau, 2017) es una instalación interactiva inspirada en las neuronas especulares y todo el proceso de investigación que hay detrás. Estas entran en acción cuando nos relacionamos con otras personas, al empatizar con el otro, y sobre todo en cuanto a la intuición. Tres pantallas a modo de espejo. Una de ellas, nos muestra a nosotros sentados en ese mismo momento (presente). Otra, nosotros hace un instante (pasado), y la última, nos presenta una INTUICIÓN de nuestro movimiento dentro de un momento próximo (futuro). El diálogo entre humano y máquina está ya sobre la mesa. ¿Haremos caso de lo que se supone que predice acerca de nuestra realidad instantánea, o tomamos nosotros nuestra propia decisión de qué hacer con nuestras manos y cabeza?. Instalación que trajo risas y mucha participación por parte del público.

Neuro Mirror

Nimiia cétii (Jenna Sutela, 2018). Vídeo de 12’ absolutamente hipnótico, en el que la artista genera una caligrafía y forma oral a partir del aprendizaje automático. Utiliza lenguaje marciano creado por Hélène Smith, una medium francesa que afirmaba establecer contacto con una civilización de Marte. A esto, le añade otra fuente: el análisis de los movimientos de uno de los pocos organismos que podría sobrevivir en el planeta marciano: la bacteria Bacillus subtilis natto. A todo esto añadimos un paisaje de Marte simulado. Resultado: una hipnosis propia de ciencia ficción, y con un extraño poder de relajación (al menos para servidora). Podría ser un videoclip de Boards of Canada perfectamente.

FEMINISTA DATA SET: o de cómo contribuir nosotros mismos a dejar de perpetuar los patrones hegemónicos en la IA

Apartándonos de D3US EX M4CH1NA, y poniendo el foco en el resto de actividades, arrancó el viernes con un taller de Caroline Sinders, que como más arriba escribimos, formaba parte a su vez de la propia exposición: una obra en continuo crecimiento y donde hace un llamamiento a la participación continua y a las aportaciones que cada uno quiera ofrecer. El taller se basó en recopilar todo tipo de datos relacionados con la imagen de la mujer en la cultura y en la sociedad actuales. Sin duda alguna, y lo que viene a decirnos Caroline, es que la información y las interfaces son, sin duda alguna, agentes de cambio dentro del sistema de algoritmos de la IA. Si los modulamos y se dejan de perpetuar las imágenes y los  sonidos que ya existen, generaremos mayor equidad e igualdad en el rol de l mujer del siglo XXI. Con este taller Caroline pretendió sensibilizar de esta situación, y sobre todo generar fuente suficiente de información que vaya cambiando el lenguaje de programación de la IA. Los resultados de este taller pasaron a formar parte de la exposición esa misma tarde. Caroline Sinders es una figura que nos llama mucho la atención, entre otras cosas por su trabajo dentro del diseño de la UX (user experience) y en su trabajo observacional permanente y actualizado del usuario para generar estrategias de diseño utilizando tecnología emergente y experimental para facilitar el acceso y las herramientas como usuarios. Antropóloga digital y artista que para nosotros fue una de las partes con más peso e innovación temática dentro de esta edición del WINTERLAB.

Isabel Fernández fue otro de los pilares de la primera jornada, con su conferencia e interacción con el joven público sobre la IA en la vida diaria y su aplicación responsable y los dilemas éticos que acarrea. Creo que Isabel Fernández es una de las personas con más paciencia, buen hacer y pedagogía a la hora de crear contacto con los oyentes y generar un espacio agradable de diálogo y aprendizaje. Conectó con el enorme número de jóvenes asistentes a su charla, lo que no es fácil un viernes a la hora de comer. Su bagaje en el mundo académico, como directora de empresas, e investigadora de Aprendizaje Automático es absolutamente palpable.

A continuación, y con el joven público, se realizó un encuentro de diálogo sobre género e IA, junto a las protagonistas de la jornada: Caroline Sinders e Isabel Fernández, moderado por Antonio Bahamonde, presidente de la Sociedad Científica Informática de España (SCIE). Se charló acerca de si la IA sería distinta si fuera construida por mujeres, y si existe una discriminación de datos en el machine learning, que al fin y al cabo, viene a ser la capacidad que tienen los sistemas para inferir conocimiento a partir de datos, y así, tomar decisiones. ¿Estas decisiones cambian si se cambian los patrones internos de los datos?

Los fallos de la IA a tiempo real como generación de arte

La jornada se cerró al anochecer con la performance de Daniel Romero, Le Comité, con la actriz Nuria Lloansi. Una obra de ciencia ficción en la que hubo absoluto silencio sepulcral por parte del respetable, lo cual se agradece bastante en este tipo de situaciones. Creación multimedia, robótica low cost, música electrónica, poesía algorítmica e IA en tiempo real. Un mundo distópico. Un Gobierno Central del Primer Mundo Unificado, formado por cinco entidades electrónicas creadas para suplir a personajes históricos como Michael Jackson o Emily Dickinson. La pieza expone, al ser en tiempo real, los fallos del procesamiento de datos de voz, al ser transformados a escritura en la pantalla, lo cual daba los highlights humorísticos de la performance. Destaco la presencia de niños pequeños y madres/padres en el público, lo cual siempre es muy gratificante. Realmente se acerca este tipo de contenido a otras audiencias, que desde luego, no son las de siempre, ni sesudas ni enclaustradas en un laboratorio.

El sábado, la jornada se centró en charlas acerca de la IA dentro del campo de la música (¿recordáis lo que dijo Grimes estos últimos días sobre que el futuro de la música estaba cuestionado por el impacto de la IA?), los videojuegos (un pequeño taller sobre la generación automática de voces aplicadas en este campo gracias a la colaboración entre Jordi Janer –Voctro Labs- y Richard Ramiro –Liquid Games-), la producción artística, y plantear el estado de la cuestión respecto a horizontes de la IA para con nosotros los individuos.

La IA va de la mano con el día a día doméstico, nos guste o no

Lo que hace cuestión de décadas era la asignatura pendiente de las mejores películas de ciencia ficción, lo estamos viviendo cada día a pasos aceleradísimos. Cuestionamientos, ética, responsabilidad social, dilemas… Mientras el avance es imparable, nosotros intentamos darle un enfoque humano a todas las decisiones que se están tomando en este mismo momento en mil universos paralelos. Desde nuestra cocina, hasta la habitación, la Alexa del salón (quién la tenga), y los enormes laboratorios de Silicon Valley. El arte siempre será una buena vía para generar de esto una mesa de diálogo, a través de las metáforas, de las realidades, y de la pura matemática.