La compañía china que está detrás de Volvo, Geely, acaba de comprar una de las start-ups más prometedoras del mundo; Terrafugia.

Conocida por el impresionante vehículo vertical de despegue y aterrizaje llamado Transition, Terrafugia es la compañía que ha llegado más cerca de convertir los coches voladores en realidad.

Ahora, gracias a los profundos bolsillos de Geely, parece que pronto podremos ver Volvos con alas por la autopista.

Terrafugia; el prototipo más convincente

Existen otras empresas experimentando con vehículos híbridos futuristas, pero Terrafugia es sin duda el primero en hacer un prototipo verdaderamente convincente. Aunque su estética no es su fuerte, Transition presume de llegar a alcanzar los 640 km de autonomía, puede elevarse hasta los 3.048 metros de altura y moverse a una velocidad máxima de 160kmph. Además, está equipado con un paracaídas y utiliza la tecnología avanzada de vuelo autónomo con el fin de detener a sus pilotos antes de estrellarse, en caso de verse envueltos en cualquier problema serio.

Otro de los puntos importantes para Geely es que Transition es uno de los pocos vehículos híbridos que puede ser aprobado por la General Aviation Administration, permitiendo que el coche híbrido sea certificado como Avión Deportivo Ligero. Esto significa que Terrafugia puede crear un vehículo de carretera y aire-legal que pesa hasta 820 kg, haciendo de este proyecto una compra valiosa para la empresa con sede en China.

Teniendo en cuenta las licencias y la tecnología que posee Terrafugia, Volvo podría estar sobrevolando nuestras cabezas en un futuro próximo. La ciencia ficción de los años 90 está empezando a parecerse mucho a la realidad.