Cuando Dubai dijo que quería ser el primero del mundo en ofrecer un servicio de taxi volador autónomo, iba en serio.

El pasado lunes realizó su primer vuelo de prueba con uno de los que podría ser su posible taxi autónomo; un drone volador de dos asientos, 18 rotores sin tripulación, fabricado por la empresa alemana Volocopter, que cuenta con el respaldo de la compañera alemana Daimler.

El vehículo autónomo despega y aterriza verticalmente como un helicóptero y la prueba fue observada por el príncipe heredero de Dubai; el jeque Hamdan bin Mohamed. Un vuelo de cinco minutos a una altura de 200 metros de altura.

Aunque el viaje fue corto, Dubai y Volocopter quieren ser capaces de ofrecer viajes más largos, de hasta 30 minutos, ya que imaginan un futuro en el que la gente se saludará de avión a avión como si estuvieran en un taxi convencional.

La idea es poder reservarlo desde una app y esperar a que el más cercano acuda a recogerte. Además, para transmitir un poco más de seguridad a los más escépticos, quieren equipar cada taxi con baterías y rotores de reserva, así como también un par de paracaídas, por si acaso.

Créditos: Volocopter

El director de Volocopter, Florian Rwuter, dijo que el modelo actual “es capaz de volar basado en las rutas GPS’.

Una vez que esté asegurado que el taxi-drone autónomo puede evitar obstáculos y chocar con otros objetos voladores (algo clave si queremos seguir viviendo), podremos pedir uno dentro de los próximos cinco años. ¿Bastante loco, verdad?