Además de utilizarse para buscar la cura del coronavirus (COVID-19) el inteligencia artificial puede hacer todo tipo de cosas, sobre todo mucho más banales e innecesarias, pero que igualmente son merecedoras de nuestra atención. Ejemplo de ello es el caso que hoy os traemos y que es fascinante de ver.

Poniéndonos en situación, seguro que todos recordáis a los hermanos Lumière, Auguste y Louis, ya que la cultura popular les atribuye la invención del cine (aunque los profesionales del sector que no están de acuerdo) y han pasado a la historia como los artistas que comenzaron el séptimo arte. Pues bien, como sus producciones comenzaron a finales del siglo XIX, podemos dar por supuesto que las grabaciones mucha calidad de imagen no tienen, y es que en verdad ese protocine se ve realmente mal hoy día.

Pero para eso tenemos a la inteligencia artificial, o eso debió pensar Denis Shiryaev, el cual decidió retocar el mítico corto “Llegada del tren a la estación de La Ciotat”, que fue grabado en 1986, con algunas aplicaciones existentes especialidades en el tratado de imagen como son DIAN, Topaz AI, ESRGAN, Waifu2x, etc.

Según explica Denis en su canal de Youtube utilizó algoritmos alimentados por redes neuronales (incluyendo IA Gigapixel de Topaz Labs y DAIN) no sólo para aumentar el metraje a 4K, sino también para aumentar la velocidad de fotogramas a 60 imágenes por segundo. Y el efecto es impresionante, si bien esos 60 fotogramas son muy poco cinéfilos.

Si veis el vídeo original y el remasterizado las diferencias son increíbles, ya que casi consigue que parezca un corto grabado con un smartphone en pleno 2020 si no fuera porque al filtro de nitidez de vez en cuando se le ve el cartón.

Las posibilidades que tiene esto de cara a unos pocos años son muy esperanzadoras, sobre todo para poder recuperar y dar una nueva vida a cintas que están en muy malas condiciones, ya que el paso del tiempo al celuloide no perdona.