Durante miles de años, los humanos movieron piedras monumentales a mano. Pero a día de hoy todo eso ha cambiado. El mundo de la construcción depende de grúas para levantar grandes cantidades de materiales como el hormigón, entre muchas otras.

El reinvento

Matter Design (con sede en Boston) y la compañía de materiales de construcción Cemex Global R&D, intentan volver a esos métodos antiguos, al mismo tiempo que introducen una forma completamente nueva de mover losas de hormigón enormes con nada más que manos humanas.

Matter Design lleva años investigando y construyendo una arquitectura monumental con métodos antiguos. Después de de estudiar cómo se pueden haber construido los sitios arqueológicos de Stonehenge y la Isla de Pascua, crearon una escultura de piedra de unos 900 Kg que se puede mover con las manos.

Su último proyecto llamado Walking Assembly, comenzó con una serie de experimentos que exploran la relación entre los materiales de construcción y los humanos. ¿Cómo sería un elemento arquitectónico que pudiera ser movido por una sola persona?

Walking Assembly

Este novedoso método demuestra las posibilidades con un conjunto de piezas, estilo rompecabezas de hormigón entrelazadas, que los diseñadores pueden ensamblar en una pared y escaleras sólidas en aproximadamente 15 minutos.

“Es como hacer rodar una rueda”, dice Brandon Clifford, director y cofundador de Matter Design y profesor asistente de MIT.

Para crearlo, los diseñadores diseñaron una serie de bloques de hormigón de 4,5 metros de altura, cada uno con un peso de entre 420 y 700 Kg, fabricados de dos densidades diferentes de hormigón. Manipularon el centro de masa de estos bloques para que los bloques se muevan naturalmente a lo largo de sus fondos curvos, haciendo que su movilidad sea mas fácil.

Para colocar cada bloque de hormigón en su lugar utilizaron una herramienta alargada que se coloca dentro del orificio en el centro de la pieza para que no se mueva. Al agregar más peso a la parte inferior de cada pieza para que se equilibre exactamente en su centro de masa más bajo, actúa casi como un freno de coche.

Este proceso requiere muy poca energía humana

Aprovecha la gravedad y las diferentes densidades de las piedras para moverlas, encajándolas perfectamente con inteligencia y poca fuerza. Pero esta no es solo la gran ventaja, si no que tiene implicaciones prácticas reales más allá del prototipo.

Podría ser un sistema más respetuoso con el medioambiente

El hormigón, representa hasta el 8% de las emisiones de CO2 del mundo cada año. Sin embargo, un sistema como este podría proporcionar una nueva forma de construir estructuras pesadas que podrían ser fácilmente desarmadas y reconstruidas utilizando únicamente las manos humanas; no se necesitan grúas ni vertederos, lo que hace que esta sea una forma más económica y sostenible de construir.

También puede haber aplicaciones en la construcción temporal. La mayoría de las estructuras que no requieren grúas están hechas de materiales no pesados, como los plásticos inflables o los materiales tipo tela que se usan para viviendas temporales después de un desastre. Pero hay problemas con las estructuras más ligeras: no se oponen a los elementos tan bien, y no proporcionan una sensación de estabilidad o privacidad acústica. Si pudiera usar materiales más pesados ​​como el hormigón para construir refugios temporales, obtendría los beneficios del peso, como el aislamiento, el calor y la privacidad, sin necesidad de una grúa para unirlo todo. “Estamos tratando de hacer cosas más pesadas no dedicadas a la permanencia”, dice Clifford. Él visualiza este método de montaje para la industria de la construcción, que a menudo se basa en bloques de hormigón y losas.

Este estudio a abierto el mundo antiguo donde las personas trabajaban sin nada más que las manos. Walking Assembly cambia la manera en que pensamos construir.