A diferencia de lo que muchxs creen Uber no está construyendo un coche volador, pero eso no quiere decir que no esté trabajando en el transporte aéreo urbano.

Ayer, en la cumbre anual de la compañía, que se celebra del 25 al 27 de abril, el Chief Product Officer de Uber, Jeff Holden, anunció que la compañía ha firmado acuerdos de colaboración con cinco grandes compañías aeroespaciales: Bell Helicópteros, Aurora Flight Sciences, Pipistrel Aircraft, Embraer y Mooney, para explorar las posiblidades que existen para la creación de un vehículo de despegue y aterrizaje vertical 100% eléctrico, además de asociarse con una compañía de carga eléctrica llamada ChargePoint, para desarrollar estaciones de carga para los taxis de vuelo de Uber.

La primera ruta aérea en Estados Unidos operará en el área metropolitana de Dallas -Fort Worth y Dubai que espera tener listo el sistema de transporte aéreo para 2020. Dicho sistema ahorraría en tiempo y en contaminación, gracias al sistema eléctrico y de vuelo, reduciendo distancias de hasta dos horas en coche a escasos 15 minutos.

En lo que de verdad está involucrado Uber es en prever un sistema de veriports donde los viajeros puedan coger un avión pequeño para desplazarse a otro punto de la ciudad en un trayecto corto. Para ello está pensando en un tipo de embarcaciónVertical Take-Off and Landing (VTOL) de corto alcance del estilo del X-Plane de Aurora o el sistema Pop.up de Airbus.

Puede que después de toda la polémica desatada de Uber con las agencias reguladoras, tenga sentido que la compañía esté apostando por su seguridad asociándose con empresas aeroespaciales con buena reputación para calmar los nervios y las dudas que algunos clientes puedan tener debido a las irregularidades de la empresa. La pregunta es, ¿quién se atreverá a volar con Uber?