A parte de la carta escrita y firmada por unos 35.000 trabajadores de Facebook a Mark Zuckerberg, la presión ejercida sobre el CEO de Facebook es aún mayor después de la decisión de Jack Dosrsey, CEO de Twitter, respecto a la publicidad política en su plataforma.

A pesar de que Twitter ya había implementado leyes y restricciones frente a la publicidad política, el 22 de diciembre entrará en vigor la nueva política anunciada a través de la cuenta personal de Dorsey y se aplicará a nivel mundial a todos los anuncios electorales, así como a los anuncios relacionados con cuestiones políticas.

El anuncio se produce días después de la controvertida decisión por parte de Facebook donde, el presidente de la compañía Mark Zuckerberg no cree que deban censurar los mensajes políticos en su plataforma, aunque mientan.

En un extenso hilo en Twitter, Dorsey expone las motivaciones que le han llevado a tomar esta decisión, en el que hace referencia y responde a los argumentos que ha dado Zuckerberg en las últimas semanas.

“Hemos tomado la decisión de detener toda la publicidad política en Twitter a nivel mundial. Creemos que el alcance del mensaje político debe ganarse, no comprarse. ¿Por qué? Algunas razones …”

Habla sobre el poder de la publicidad en internet y de cómo esta puede “usarse para influir en los votos y afectar la vida de millones”. También expone su preocupación por los nuevos desafíos que presentan los anuncios políticos en internet para el discurso cívico: “la optimización basada en el aprendizaje automático de los mensajes y la micro-focalización, la información engañosa no verificada y las falsificaciones profundas” y sobre la necesidad de una “regulación política publicitaria más progresista”.

Esta decisión no parece haberle gustado al gerente de campaña a Trump, Brad Parscale, quien calificó la decisión de Twitter como “otro intento de la izquierda de silenciar a Trump y los conservadores”. Por otro lado, Hillary Clinton lo calificó como “lo correcto para la democracia en Estados Unidos y en todo el mundo” y la congresista de Nueva York, Alexandria Ocasio -Cortez lo consideró “una buena decisión”.