El CEO de Tesla y Space X (y persona favorita de esta casa) acudió ayer a una reunión en la que Trump convocó a 15 de los empresarios más grandes de Silicon Valley para limar asperezas y encontrar puntos en común.

Elon Musk es uno de los pocos ejecutivos que fueron convocados por el Presidente Electo para averiguar cómo afectará la victoria de éste a sus compañías y discutir la creación de empleo y la productividad, pero lo que llama la atención de su presencia es el tamaño de su compañía respecto al resto. Por mucho que Musk sea una persona mediática y querida, sus compañías ni se acercan al tamaño del resto y la diferencia con la siguiente empresa invitada de menos valor, después de las suyas, es significativa.

  • Apple — $616 mil millones
  • Alphabet — $555 mil millones
  • Microsoft — $489mil millones
  • Amazon — $366mil millones
  • Facebook — $347mil millones
  • Intel — $173 mil millones
  • Oracle — $167 mil millones
  • IBM — $160 mil millones
  • Cisco — $154 mil millones
  • Tesla — $32 mil millones
  • SpaceX — ~$15 mil millones

El mismo Trump hizo referencia a casos parecidos, sin dar nombres, en la charla de introducción de la reunión:

“No os diré las cientos de llamadas que hemos recibido pidiendo venir a esta reunión. Peter [Thiel] decía “no, esa compañía es muy pequeña,” y estas otras son monstruosas…”

Muchos tenían motivos para sentirse incómodos ante el futuro Presidente, especialmente Musk que se declaró a favor de Hillary y hace tan solo unas semanas, poco antes de las elecciones, dijo que pensaba que Trump “no era la persona correcta para el cargo.” Llama también la atención la ausencia de Travis Kalanick, co-fundador y CEO de Uber, que había sido invitado pero no pudo acudir por estar de viaje. Kalanick había ¿bromeado? con mudarse a China en caso de que Trump ganase las elecciones, así que no creo que se arrepienta de haberse perdido la fiesta.

Pero una presencia que no solo se echó en falta sino que es la que más especulación y salseo está provocando fue la de Twitter que, según Politico, fue excluida por el equipo de Trump por haberse negado a crear un emoji para el hashtag #CrookedHillary (algo así como Hillary corrupta o ladrona) durante la campaña electoral. A pesar de ser todo muy Trump y tener muchas ganas de creérmelo, Sean Price, asesor de Trump, ha desmentido la acusación diciendo que “hay un límite de asientos alrededor de una mesa de reuniones.” No sé qué es peor, si no invitar a una de las empresas que más han participado en divulgar el activismo político porque no te haga un Emoji a medida o porque en toda la Trump Tower no había una mesa en la que cupiese una silla más.

La reunión no se ha hecho pública y solo ha salido un pequeño vídeo en el que podemos ver la presentación de Musk: “Elon Musk, CEO de Space X y Tesla, construimos cohetes, coches y cosas solares, tenemos muchas ganas de expandir nuestra presencia de fabricación en los Estados Unidos.”