Hoy ha tenido lugar la presentación oficial de Google Stadia, la nueva plataforma de gaming del gigante de Mountain View, y en ella esperábamos ver un montón de detalles. Su fecha de lanzamiento, sus suscripciones de pago, los juegos que vendrán de salida, la latencia que tendrá la conexión, si habrá que comprar los Triples A que vayan saliendo y un largo etc.

El problema es que, si bien han respondido a algunas de las incógnitas, las dudas generadas tras la presentación casi superan a las certezas. Pero vamos por partes.

Para empezar Google Stadia llegará en noviembre de 2019 pero no sabemos el día. También sabemos que habrá una suscripción llamada Google Stadia Pro que costará 9,99 dólares al mes que dará acceso al servicio 4K y a algunos juegos y una suscripción base que será gratuita y que no sabremos cuando llegará. Otra de las cosas que hemos descubierto hoy son las condiciones de conexión que necesitaremos para disfrutar del servicio a la mejor calidad, siendo necesarios 35 Mbps para el 4K y 60 FPS con el preciado HDR y sonido 5.1. Pero, ¿y algo más? Poco más.

Un catálogo mejor del anunciado

En una conferencia muy descafeinada, donde tan sólo el anuncio del para nada esperado “Baldur’s Gate 3” consiguió arrancarme un grito de victoria (son más de 20 años esperando una continuación a la saga), lo que pudimos ver de juegos de gran producción eran multiplataformas ya muy vistos como “The Division 2”, “Assassin’s Creed Odyssey”, “Destiny 2” y el “Ghost Recon Breakpoint”. Que, si bien algunos no han salido a la venta, los demás los tenemos demasiado quemados.

Y, como antes reflexionaba, no es por falta de juegos de salida, sino por mala comunicación, porque en las notas de prensa posteriores a la conferencia hemos conocido detalles que no se han visto en el directo, dando a entender que, o bien no han sabido transmitir al público sus novedades, o bien no les han parecido lo suficientemente importantes. Y estamos hablando de que ahora sabemos que llegarán de salida títulos tan potentes como: “DOOM Eternal”, “Borderlands 3” o al recién filtrado “Darksiders Genesis”, que junto a todo lo que ya sabemos y al “Baldur’s Gate 3” se queda un catálogo bastante interesante.

Otra de las cosas que han presentado es un “Founder’s Edition” que será como un pack de bienvenida al servicio que dará las herramientas a los jugadores para empezar a lo grande, trayendo un mando especial de Google Stadia, el Chromecast Ultra, tres meses de suscripción al Stadia Pro para compartir con un amigo, la posibilidad de elegir nombre en la plataforma antes de que se acaben los nicks molones y el juego “Destiny 2” con todos los DLCs, incluido el que han anunciado hoy llamado “Shadowkeep”.

El servicio saldrá en España, por supuesto, en algún momento de noviembre de este año si nos hacemos con la suscripción Google Stadio Pro, ya que la suscripción gratuita llegará en 2020 y de la cual no se sabe aún nada más.

El futuro del cloud gaming, muy mal contado

Si bien lo que plantea la solución de Google es genial, ya que democratiza los videojuegos al no necesitar una consola ni un PC para jugar, tan sólo un mando y conexión a internet (y pagar los juegos), la forma de comunicarlo ha sido errónea, tanto es así que tras la presentación he tenido que hacer el esfuerzo de explicarle lo que nos han mostrado a más de una persona, y si tu situación es que al final el marketing te lo tienen que hacer los usuarios y no tú controlando el mensaje, es que no has sabido comunicarte.

Apple, con su base para la pantalla que cuesta 999 dólares, nos hizo estar hablando durante dos días enteros (sí, hablando de una peana que no hace nada especial y que es un cacho de metal), e Hideo Kojima, que nos hizo estar 7 horas conectados a un directo especulando sobre un juego en el que tan sólo había suposiciones y mucho hype, para después continuar una semana más hablando del tráiler de 8 minutos que nos mostró, son la muestra de cómo con mucho menos es fácil tener a la audiencia enganchada de la mejor forma posible, ya que no sólo mostraron cosas sino que hicieron que la gente hablara de ellas.

A Google le queda mucho camino para convencernos de que no sólo son una compañía grande e importante, sino que también son responsables de algunos de los mayores avances de internet como será, en un futuro, Google Stadia.