Parece que los museos lo tienen de cada vez más claro y van aceptando la necesidad de trabajar con las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, para acercar la cultura al público y sobretodo a las generaciones más jóvenes.

El proyecto Tango, el sistema de realidad aumentada (RA) de Google, facilita y ofrece un buen abanico de posibilidades a las instituciones culturales. Tango reconoce superficies y a través de la pantalla de un dispositivo móvil proyecta sus diseños de RA que se pueden convertir en el mejor complemento a la hora de visitar una exposición. Por ejemplo, puedes poner el dispositivo móvil enfrente de un relieve antiguo y ver los colores originales que lo cubrían. Así que podremos ir diciendo adiós a esos aparatitos con auriculares que alquilamos en los museos y estar preparados para recibir algo mucho más inmersivo.

Las posibilidades que ofrece Tango son muy variadas; permite diseñar juegos que se desarrollen a lo largo de las salas de un museo, añadir marcadores de RA a una pintura, de manera que cuando te acercas a ella con el smartphone se te despliegue mucha más información de los personajes; o también hace posible reconstruir obras que a día de hoy no tenemos completas y ver como eran en su momento de creación. Las opciones son muchas y todas ellas tienen la intención de enriquecer la relación que existe entre el espectador y el arte.

El año pasado, dentro del programa del Mobile World Congress, se presentó el proyecto Tango con la colaboración de GuidiGo en el Museo de Arte Nacional de Cataluña y, desde el pasado 25 de enero, ya es una realidad en el Detroit Institute of Arts (DIA), uno de los museos más grandes de Estados Unidos.

El DIA es el primer museo de arte del mundo en ofrecer una experiencia de RA al visitante, bajo el título Lumin (del latín lumen, luz, ya que la aplicación ilumina o esclarece la experiencia entre el visitante y la obra de arte). Para disfrutar de ello, el usuario solo tiene que solicitar un Lenovo Phab 2 Pro (el primer dispositivo capaz de utilizar Tango) en la entrada del museo, a menos que tenga el suyo propio, y usarlo para descubrir todas las posibilidades. Entre las distintas paradas del tour que ha diseñado el DIA, el visitante puede caminar a través de una reconstrucción digital de la arquitectura de las Puertas de Ishtar de Babilonia ( gracias a la combinación de “mapping” 3D y RA) o ver el esqueleto que esconde un sarcófago egipcio.

Los resultados que son fascinantes e impredecibles. A día de hoy solo dos dispositivos son capaces de reproducir las posibilidades de Tango (Lenovo Phab 2 Pro y Asus ZenFone AR) y de momento tan solo un museo ha incluido esta iniciativa en su modelo de visita. Veremos si con el tiempo son más los que se suman al proyecto para que la RA pueda despegar de verdad dentro de las instituciones culturales.