Hace un tiempo, un grupo de jóvenes de orígenes muy diversos decidieron reunirse con un propósito común: hacer que la gente pueda experimentar fenómenos físicos abstractos a través de medios tecnológicos. Se llaman Space Interactional Experience y su primera obra nos lleva de lleno a uno de los fenómenos más misteriosos del universo, los agujeros negros.

Artistas, ingenieros de sonido, autónomos y solamente un científico se unen en este proyecto que plantea la divulgación científica desde una ángulo lúdico y experimental, dando con un formato que da la sensación de encontrarse más a gusto en el Sonar o un museo de arte contemporáneo, que en una universidad. El pasado 12 de diciembre presentaron el proyecto en el Campus Madrid, uno de nuestros rincones preferidos de la capital, invitados por The Artian, la plataforma que vincula artistas y creativos con empresas y emprendedores para enriquecer el cerebro izquierdo con pensamientos experimentales e innovadores.

Black Sonic Hole nos traslada sonoramente al horizonte de sucesos de un agujero negro, el lugar en el que el tiempo y el espacio se intercambian los papeles y hasta la luz es atraída por una descomunal fuerza gravitatoria. El experimento nos sitúa en el centro de un círculo de altavoces que van jugando con las ondas de sonido de la manera en la que ellos interpretan que lo haría un agujero negro con la luz. El resultado es un sonido envolvente que se adelanta y atrasa en el tiempo mientras va interactuando con las visuales proyectadas en una pantalla.

Definir el proyecto es tan difícil como describir la materia oscura. Ellos mismos se encuentran con problemas al hacerlo, pero eso no parece suponer una traba, al contrario, les anima a seguir explorando, a seguir haciéndose preguntas. Una idea que está grabada a fuego en la mente de Nir Hindi, fundador de The Artian.

Nir es mentor del IE Business School y ponente del IED además de creador de esta comunidad. Su propósito es ayudar a las empresas a conocer mejor las maneras de pensar de los artistas para llegar más lejos de al lugar al que suelen llevar los procesos más estandarizados del entorno empresarial. “Un artista es el emprendedor más completo que hay”, dice Nir. “Le toca a él mismo ser el director creativo, el jefe de proyecto, el departamento de marketing y desarrollador de producto.”

Nir organiza regularmente eventos en el Campus Madrid y se han consolidado como algunos de los eventos con mayor asistencia y una comunidad más fiel con una media de registro del 95% al 100% y un 60% – 80% de ocupación en cada uno de ellos. Su empeño es hacer que las mentes empresariales encuentren procesos de `pensamiento diferentes, ayudarles a pensar fuera de la caja. “Los empresarios están siempre presionados para encontrar respuestas pero rara se sientan a hacerse preguntas. Eso es lo que hace un artista, preguntarse” y no buscando una respuesta concreta sino dejándose llevar por la pregunta misma para ver a dónde le llevará.

El objetivo ahora es encontrar sponsors para poder organizar sus eventos en el Campus Tel Aviv y el Campus London, donde le han invitado en más de una ocasión, y para poder permitirse traer a ponentes de otros países específicamente para esto. Según él arte es un valor que las empresas no pueden dejar de explotar, pero no para buscar beneficios económicos sino para hallar soluciones a los problemas venideros.

Cuando le preguntamos cuándo cree que empezaron las empresas a dejar de lado su lado creativo, nos suelta un regalo. “Todo empezó con la revolución industrial. Henry Ford hizo que las personas pensaran con el cerebro izquierdo, selló la manera de pensar al crear la cadena de producción.”

Puedes visitar su web y suscribirte para estar al día de sus eventos. Te prometo que merece la pena.