Todos recordamos ese momento en el que a Vince Zampella lo levantaron de su asiento en mitad de la conferencia de Electronic Arts en el E3 de 2018 y le preguntaron -en ese momento parecía que a traición- por el juego que estaba desarrollando su equipo. Un juego que se sabía que estaba basado en el universo de Star Wars pero donde todo lo demás era un misterio. El bueno de Vince miró a la reportera y le dijo, con un hilo de voz y no muy convencido, el nombre del esperado título: “Star Wars Jedi: Fallen Order”.

Parecía que se le había ocurrido en el momento y que no estaba preparado para la pregunta. Por fortuna ese cómico momento quedó como una anécdota más, ya que “Star Wars Jedi: Fallen Order” lleva entre nosotros unos días y la sensación es que, por fin, en EA han hecho un juego single player a la altura de una saga que merece todo nuestro amor y reconocimiento.

Un juego hecho por fans para fans

Algo que se nota desde el minuto uno es el cariño con el que está hecho el juego. Los planos, la música, las referencias, las descripciones… Todo huele a Star Wars y todo nos transporta a una galaxia muy muy lejana.

El comienzo del juego -los primeros 25 minutos- son una sucesión de escenas que de no ser porque tenemos el mando en la mano, nos creeríamos que estamos ante el “Episodio IX: El ascenso de Skywalker”, la nueva película que cerrará la tercera trilogía de la saga.

Puro ritmo y pura escenografía hacen que el jugador se vuelva loco en la silla. A mí me pasó, que soy un gran fan del universo Star Wars, y me hizo preguntarme: “¿Dónde has estado todo este tiempo, Respawn?”. Lástima que sé la respuesta: Pues haciendo los “Titanfall” y “Apex Legends”, que poco no es.

Star Wars Jedi Fallen Order hoguera

Además, no sólo de escenas impactantes vive el título, sino que las descripciones de los objetos, los Ecos del Pasado que el protagonista puede sentir y los diálogos que vamos oyendo durante el juego son puro Star Wars, dando contexto a la historia, enseñando muchos conceptos y curiosidades, y siendo un ancla al que aferrarse si eres nuevo en la saga.

La noche loca que Nathan pasó con Sekiro en el “Burgo de los No Muertos”

Hay quienes acusan al juego de ser un Frankenstein, diciéndolo de forma peyorativa. Ay de ellos, que no saben que absolutamente todos los juegos cogen partes de otros y que, como ya explicó Picasso (“Los grandes artistas copian, los genios roban”), esto no le sienta nada mal.

“Jedi: Fallen Order” va pasando por diferentes estados, teniendo partes que son claramente inspiradas en los “Uncharted”, de Naughty Dog, a otras donde nos sentimos como el protagonista “Sekiro”, de From Software. Y todo esto ubicado en un mapa que no deja recordarnos a los escenarios de los “Dark Souls“, también de From Software.

Star Wars Jedi Fallen Order combate

¿Y esto es malo? En absoluto. El plataformeo y los saltos le sientan muy bien y hacen al juego muy espectacular (menos lo de correr por las paredes ya que la animación es terrible), y los combates son exigentes y súper divertidos, teniendo que esquivar, bloquear y usar nuestras habilidades Jedi para poder sobrevivir. Y luego el escenario nos juega malas y buenas pasadas, con atajos en los sitios más insospechados o con enemigos puestos estratégicamente para atacarnos en cuanto bajemos la guardia.

Sin duda no llega a la brillantez de los juegos en los que se inspira, siendo “Uncharted” mucho mejor en el plataformeo y la acción; “Sekiro” teniendo un combate mucho más cuidado y desafiante; y “Dark Souls” un ejemplo casi inimitable de escenario perfecto. Pero “Jedi: Fallen Order” se defiende y se hace fuerte en la mezcla de estas mecánicas y características.

La falta de tiempo ha sido su mayor enemigo

Cuando llevas 10 horas jugando te das cuenta de una cosa que, por mucho que funcione el juego, es imposible pasar por alto: la falta de tiempo/recursos. El título encadena momentos brillantes en cuanto a acción, gráficos y arte con otras situaciones en las que todo se derrumba. Ya sea un personaje secundario con modelado de PlayStation 2, o unos arbustos que no serían aceptables ni en la época de la Nintendo 64, o un Wookie que de verlo te entra la risa. El poco cuidado en todo lo que no es de primerísimo primer plano es demasiado evidente.

Esto puede sacar de la experiencia en más de una ocasión, y en cualquier otro caso sería inaceptable y raro de ver en una compañía tan profesional como es Respawn o EA, pero hay un detalle que lo explica todo: la carga de trabajo que soporta el estudio desde hace años.

Star Wars Jedi Fallen Order Escenografia

Sí, la gente de Respawn ha estado con “Titanfall 2” y 3 (este último está en desarrollo) y Apex Legends (el Battle Royale de moda desde hace 10 meses), a lo que se suma este “Jedi: Fallen Order” y el estar utilizando dos motores gráficos distintos para todos estos juegos. Sin duda, no es la situación ideal para ningún estudio.

Pensándolo bien, o en Respawn son 500 trabajadores o lo que han conseguido hacer en tiempo récord (como la calidad de “Apex Legend” y “Jedi: Fallen Order”) es para darles todos los premios que se repartan en la próxima gala de “The Game Awards”.

“Jedi: Fallen Order” debe ser el punto de partida

Esta nueva entrega hace muchas cosas bien y es, para mí, la primera piedra que debería edificar el futuro de la saga. Los juegos single player de Star Wars funcionan -ha quedado demostrado tras conseguir el mejor arranque en digital de la historia de la saga-, y la propuesta que ha hecho Respawn ha gustado y mucho a crítica (un 82 en Metacritic) y público.

Tan sólo puliendo el problema de la falta de tiempo / recursos este juego podría haber sido candidato al GOTY. Mejorar las mecánicas, cuidar más los modelados y las animaciones, y trabajando un poco más los escenarios, la posible secuela de este título sería un título impresionante.

Desde aquí no podemos hacer otra cosa que recomendaros que os pongáis el poncho, que agarréis el sable laser y que acompañéis a Cal Kestis, un joven padawan que sobrevivió a la purga de la Orden 66, en una aventura divertida y desafiante para todos los públicos.