Tras más de dos años aterrizando sus lanzaderas en tierra y plataformas flotantes sobre el mar, SpaceX ha conseguido finalmente enviar una de sus lanzaderas recuperadas de vuelta al espacio.

El cohete salió de Cabo Cañaveral, Florida, esta madrugada para poner en órbita un satélite de comunicaciones y volvió a tierra, aterrizando en ‘Of Course I Still Love You‘, uno de los drones que tiene la compañía flotando en el océano Atlántico. Ha sido la segunda misión de esta lanzadera, que había partido en una misión en abril del año pasado, pero es la primera vez en la historia que un cohete es usado por segunda vez.

Elon Musk, CEO de… espera, si pasas a menudo por aquí, no necesitamos seguir diciendo quién es Elon Musk, ¿verdad? Pues eso, que Elon Musk apareció en el live stream después del aterrizaje para hablar del acontecimiento para decir lo siguiente: “significa que puedes volar y volver a volar un propulsor clásico, que es la parte más costosa de un cohete. Esto será una gran revolución para la industria aeroespacial.”

Un hito decisivo para SpaceX

“15 años para llegar a este momento”

Hasta ahora SpaceX había demostrado algo considerado imposible hasta ahora: recuperar las lanzaderas en un aterrizaje vertical tanto en tierra firme como en drones flotantes en el mar. Desde la primera vez que lo consiguieron, ocho primeras fases habían sido devueltas a tierra pero hasta hoy nunca habían demostrado que se pudiesen reutilizar.

La lanzadera recuperada ayer fue la segunda en aterrizar tras ser lanzada y ahora SpaceX cuenta con 9 aterrizajes con éxito y un almacén con 8 lanzaderas listas para volver a despegar. Una de ellas ya lo ha hecho. Y, por qué han lanzado la segunda y no la primera? La empresa ha decidido conservar la primera para exponerla en sus oficinas de Hawthorne, California.

Pero, ¿cómo funciona esto y para qué sirve?

SpaceX no recupera la lanzadera completa tras su despegue, solo la primera fase. Esta alberga casi todo el combustible y la maquinaria necesaria para el poner las naves y satélites en órbita. Una vez hecho el trabajo, se desprende de la cabeza y vuelve a Tierra para aterrizar ya sea en tierra o en una plataforma. SpaceX ha intentado esto 13 veces, 9 de las cuales lo ha conseguido.

Cada lanzamiento de un Falcon 9 cuesta a las compañías unos 60 millones de dólares. Gwynne Shotwell, presidente de SpaceX, ha dicho que con el tiempo los clientes obtendrán descuentos de hasta un 30 por ciento usando cohetes reutilizados.

Pero de momento no es tan fácil ni rápido reutilizar un Falcon. Para esta misión han tenido que pasar 4 meses desde que la lanzadera fue recuperada. En ese tiempo ha tenido que pasar por inspecciones, restauraciones y pruebas aunque desde SpaceX dicen que en el futuro podrán reducir ese tiempo.

En lo que queda de año SpaceX pretende lanzar hasta 6 Falcons reutilizados. Eso sin dejar de lado su paseo por la luna a un par de turistas anónimos, su ralentizada pero pendiente misión a Marte y mientras su CEO sigue apareciendo en las noticias por cosas tan locas como conectar nuestros cerebros a inteligencias artificiales. Quién sabe, a lo mejor eso es lo que hace falta para que algún día podamos llegar a entender cómo Musk consigue siempre todo lo que se propone, por delirante que esto sea.