La tecnología ha cambiado la forma en la que interactuamos con el mundo; cómo viajamos, cómo nos relacionamos, cómo consumimos o cómo interactuamos con el entorno. Ingenieros, arquitectos y diseñadores buscan la manera de aprovecharla para facilitar y mejorar nuestro día a día.

Actualmente hay teléfonos, edificios y medios de transporte inteligentes pero ¿y las calles? ¿Cómo está cambiando el comportamiento de los peatones y conductores en las calles?, ¿de qué manera se pueden reducir drásticamente los accidentes gracias a la tecnología?

Cruces obsoletos

El paso de cebra fue inventado en Gran Bretaña en 1949, con el motivo de reducir el número de atropellos y permitir a los peatones cruzar con seguridad las calles. Anteriormente hubo otros intentos con sistemas diferentes pero con el mismo fin pero todos fracasaron, pues tanto peatones como conductores no los respetaban.

El paso de cebra fue un gran paso (disculpad el chascarrillo), pero actualmente con el tráfico y el volumen de personas que transitan las calles constantemente se ha convertido en un sistema obsoleto.

Si cruzar la calle nunca ha sido 100% seguro ahora se suma otro ‘responsable’ que hace aún más peligrosos los cruces y aumenta los accidentes de tráfico; los smartphones.

Ayudar a los coches a ‘ver mejor’

Austin Russell (cuya historia os recomiendo que leáis) es el fundador y CEO de Luminar Technologiesuna compañía que ‘ayuda a los coches a ver mejor’ gracias al desarrollo de un sistema que opera en una nueva longitud de onda de luz. Este nuevo sistema permite a los coches detectar objetos a una distancia de hasta 200 metros, dando al coche siete segundos más para reaccionar ante un obstáculo cuando se viaja a una velocidad estándar. Según afirma Russell, esta tecnología podría acelerar la llegada de los coches autónomos a las ciudades.

Cuando todos los coches sean autónomos los accidentes de tráfico se reducirán drásticamente, gracias a sistemas como el de Luminar TechnologiesLIDAR, pero los peatones seguiremos cruzando calles. 

Pasos de cebra interactivos

Caminamos con los ojos pegados al teléfono y son muchas las veces que se nos olvida mirar antes de cruzar. Por ello, la empresa tecnológica Umbrellium, junto con la compañía de seguros Direct Line, han desarrollado Starling Crossing el primer paso de peatones interactivo que responde de forma dinámica en tiempo real, para que peatones, ciclistas y conductores estén más seguros y más conscientes entre sí.

Starling Crossing antepone a los peatones, lo que les permite cruzar de forma segura y del modo que ellos quieran, en lugar de los sistemas actuales que determinan el lugar exacto en el que tienen que hacerlo.

Los objetivos de este diseño son mejorar la conciencia perceptual de las personas sin distraerlas. Resaltan las relaciones de seguridad entre personas y automóviles para que las calzadas se adapten a las necesidades de los peatones.

Crédito: Umbrellium

La superficie de la calle, bajo la cual se han instalado estos LED, se ilumina en función del movimiento detectado por cámaras. Pasos de peatones que se agrandan en función de la cantidad de personas que están esperando para cruzar la calle, advertencias visuales para ciclistas para avisar de la existencia de peatones delante de los coches son algunas de las características de este “paso de cebra inteligente”.

Crédito: Umbrellium

El socio fundador de Umbrellium, Usman Haque, dijo: “Los pasos de peatones que usamos todos los días tienen entre 50 y 60 años”.

La intención de Umbrellium es actualizarlos y adaptarlos al siglo XXI, porque reeducar a todas las personas a que miren hacia adelante en vez de al suelo puede ser imposible.

Crédito: Umbrellium.

Este sistema podría hacer que las “áreas problemáticas sean mucho más seguras”, dijo Haque. Jason Wakeford, de la organización benéfica de seguridad vial Brake, dijo: “Este es un gran ejemplo de cómo la tecnología puede ayudar a mejorar la seguridad vial”. “Esperamos con interés los resultados de las pruebas y esperamos que se lleven a cabo cruces inteligentes en pueblos y ciudades “.

Mobiliario urbano inteligente

El diseñador e ingeniero Ross Atkin usa la tecnología para facilitar la vida a las personas que más la necesitan.

Estudió ingeniería mecánica en Nottingham University y diseño industrial en el Royal College of Art, pero al graduarse se dio cuenta de que realmente quería diseñar cosas que fueran útiles de verdad y no quedarse en crear solamente objetos estéticos.

Crédito: Ross Atkin

Atkin ahora dirige una empresa que diseña y desarrolla productos para resolver problemas a personas con discapacidad. Actualmente está trabajando en el proyecto Responsive Street Furniture con Marshalls, una empresa fabricante. Su trabajo empezó hace ocho años, cuando empezó a observar las vidas de 70 personas personas en cinco ciudades para entender cómo se desenvuelven en las calles.

Atkin ha diseñado desde juguetes específicos para niños con parálisis cerebral a bolardos que ofrecen información de navegación en cualquier idioma y con luces muy brillantes. “Los usuarios llevan una pequeña etiqueta bluetooth que se ejecuta durante seis meses con una pequeña batería de reloj. Esa etiqueta se asocia con la ayuda que a esa persona le gustaría. Cada vez que se acercan a uno de los elementos receptivos, entregará el servicio que solicitaron”, explica Haque.

Esto es solo una pequeña parte (y el principio) de todo aquello que hay que actualizar y mejorar en las ciudades. Tanto Responsive Street Furniture como Starling Crossing están siendo probados por usuarios reales en Londres.