Imagina una hipotética y futura estampa. 13 de Febrero. Partido de Champions. Ajax – Real Madrid. Primeros 30 minutos. Un Gareth Bale que se sale y un Santiago Solari que lo quita. En el mejor de los casos, la gente se acordará de la hermana de Solari. Y en el peor pedirá su cabeza bajo un hashtag en las RRSS. Y es que ¿entenderías su decisión? Quizá tú no, pero algo mucho más inteligente que tú, sí. De hecho será ese algo más inteligente que tú y que Solari quien haya influido en esa polémica toma de decisión. Hablamos de la IA recientemente presente en el fútbol. Y es que desde hace unos meses se están llevando a cabo distintos experimentos para que equipo y  jugadores mejoren su rendimiento tanto a nivel de resultados como a nivel físico.

Foto: @tomgrimbert

Te estarás quedando con todo esto que te estamos diciendo un poco en fuera de juego. Pero la verdad es que la IA está cada vez más presente en los vestuarios de grandes equipos para predecir datos tan importantísimos como son el prever futuras lesiones en jugadores o como método de aprendizaje futuro para corregir jugadas pasadas.

Hace relativamente poco, fue novedad ver a jugadores entrenando con un chaleco negro. Chalecos que permitían que el cuerpo técnico pudiese saber minuciosamente cualquier información respecto a un jugador (como la distancia recorrida, los cambios de dirección e incluso los impactos que sufría durante los entrenamientos) y en base a ello calcular la fatiga que podía sufrir cada componente del equipo para tomar así mejores tácticas en cuanto a rendimiento y objetivos.

Por ello, Paolo Cintia, investigador de la Universidad de Pisa junto con otros autores han hecho público un estudio publicado en PLOS ONE donde detallan la creación y desarrollo de un software que permite analizar automáticamente distintas variables de posibles lesiones en cada jugador.

“El trabajo consiste en combinar todos los datos de los entrenamientos de un jugador en la temporada con la serie histórica de lesiones musculares que ha sufrido” expone Cintia.

De ahí la explicación de que Solari pudiese quitar a Bale. Cosa de la IA. Como no sólo sería el que predijese las posibilidades de que Bale pudiese salir lesionado por vigésimo cuarta vez en un partido. Sino que además pudiese mostrar qué hubiera pasado si el galés hubiese prestado atención a las indicaciones de la grada, muy sabia, al gritarle “Pásasela a Isco”. Porque Solari, Bale, Isco y hasta el mismísimo recoge pelotas una vez acabado el partido podrían saber qué hubiese pasado en el caso de que hubiese habido pase.

Porque como dice Varuna da Silva “Los mejores futbolistas son los que tienen la capacidad de tomar las decisiones correctas en una fracción de segundo”.  Este Ingeniero investigador está a cargo del desarrollo de un sistema de inteligencia artificial para el Chelsea FC cuyo objetivo es  determinar qué hubiera ocurrido en ciertas jugadas en caso de que un jugador hubiese tomado una decisión diferente a la realizada.

“Queremos que los entrenadores usen este sistema después de un partido. Y con el tiempo sus jugadores puedan mejorar sus decisiones en el terreno de juego”, concluye da Silva.

Aunque todavía tienen algunas complejidades que resolver tienen previsto que este modelo sea eficaz en un futuro no muy lejano, pese a la opinión de los hinchas más clásicos que piensan que en el césped habría menos sitio para el azar.

Y pese a que no todos creen en las posibilidades que ofrece la tecnología, hay una cosa clara con VAR y sin VAR, y es que LA IA va a marcar un gol por toda la escuadra. Porque técnica, táctica y precisión no le faltan.