El pasado 23 de enero se cumplieron 30 años de la muerte de Salvador Dalí.

El artista, en una de sus entrevista comentó lo siguiente:”Si muero, no moriré del todo” y, ahora, el Museo Dalí en San Petersburgo, Florida, ha trabajado para cumplir una de las profecías devolviéndolo a la vida con Deepfake.

La exposición, llamada Dalí Lives, se llevó a cabo en colaboración con la agencia de publicidada Goodby, Silverstein & Partners (GS&P). Para ello se realizó una recreación a tamaño real de Dalí, utilizando una técnica de edición de vídeo basada en aprendizaje automático. Gracias al material de archivo de entrevistas, GS&P sacó más de 6.000 fotogramas y se entrenó a un algoritmo con más de 1.000 horas de aprendizaje automático para el rostro de Dalí.

Un actor con las proporciones corporales del artista español, se encargó de copiar sus expresiones faciales. Su voz, interpretada por un actor capaz de imitar su peculiar y único acento; un popurrí de francés, inglés y español se sincronizó con las cartas y citas de entrevistas realizadas.

Una experiencia surrealista

Si bien otra de sus frases conocidas fue “¡No podéis expulsarme porque yo soy el surrealismo!”, esto podría ser justo lo que se ha conseguido con esta experiencia porque es, cuanto menos, surrealista.

La aparición de Dalí frente a los visitantes se produce cuando se presiona el timbre de la puerta del kiosko donde vive. A partir de ahí, él mismo empieza a contar historias sobre su vida que, con 45 minutos de imágenes recién creadas y miles de combinaciones, cada visitante recibe una experiencia diferente.
Hay escenas que se inician con el artista leyendo el periódico, con una superposición de la portada actual de The New York Times. Si por ejemplo está lloviendo en el exterior, Dalí hará algún que otro comentario sobre el clima, como lo haría un asistente virtual si le preguntaras sobre el tiempo.

El propósito de Dalí Lives es que las personas puedan empatizar con Dalí como ser humano, aunque no nos queda muy claro de qué manera se puede conseguir eso cuando con quien nos relacionamos es con un algoritmo que, de humano no tiene nada. Pero como no hemos estado allí tampoco podemos decir cómo de impactante debe ser la experiencia de interactuar con Dalí cara a cara.

Al final de la visita, Dalí pregunta a los visitantes si quieren tomarse un selfie con él. ¡¿Quién diría que no a un selfie con Dalí?! Después, él mismo, te pregunta si quieres que te lo envíe por sms para que vuelvas a casa con este inolvidable recuerdo.

Los vídeos Deepfake se asocian con frecuencia a los vídeos falsos de porno con celebrities, noticias falsas o la posibilidad de hacer que cualquier persona diga cualquier cosa. Pero como vemos aquí tiene muchos otros usos.

Existe mucha controversia acerca de devolver a la vida, con el uso de la tecnología, a personas que ya no están entre nosotros. Ejemplos como el holograma de Tupac que actuó en Coachella (y que se realizó con el permiso de la herencia del artista) o la polémica decisión del padre de Amy Winehouse para que un holograma de su hija diera una gira, ha provocado muchas disputas al respecto.

En el caso de Dalí, al no tener familia actualmente con vida y haber nombrado al Reino de España como el único heredero de su testamento, esta exposición se ha podido hacer realidad gracias al permiso de la Fundación Dalí en España.

La exposición se inaugura mañana, 11 de mayo, para celebrar lo que hubiera sido su 115 cumpleaños o para, tal vez, rememorar una de sus frases más famosas: “Voy a vivir para siempre. Los genios no mueren”.