El hype se podía tocar. A tres cuartos de hora del concierto la cola ya casi llegaba al Sónar Village y nadie quería perderse lo que prometía ser el concierto del día. Spoiler: lo fue. Rosalía hizo suyo el viernes del Sónar 2018.

La artista catalana tenía a todos pendientes de lo que iba a suceder. Escueta en entrevistas, renunciando eventos privados por su compromiso con el Sónar, donde presentaba su nuevo disco y gira, la demanda de Rosalía llevaba meses superando con creces a la oferta, y las expectativas estaban altas, muy altas. Ni siquiera eso pudo con ella y Rosalía se metió el festival en el bolsillo.

Fuente: Sónar

La tía salió sin miedo y a lo grande, arrancando con una versión corta de ‘Malamente‘, el hitazo que todos esperábamos y que otros artistas habrían reservado para el final (el truco que usó Bonobo por la noche, sin ir más lejos). Ella no, porque aunque no lo parezca, ‘Malamente‘ es solo una guinda de un pastel al que le sobran dulces . Tras ver su actuación, no cabe duda: Rosalía está aún por descubrir.

Si te sorprendió la moto de Pucho en el Primavera Sound, Rosalía se sube a un quad. Si te pareció que bailaba bien en el vídeo, espera a verla moverse en directo. Si te gustó el estilismo de ‘Aunque es de noche‘, prepárate para flipar con lo que viene.

Fuente: Sónar

A su lado, o más bien detrás de ella, El Guincho se encarga de cubrirle las espaldas con unas bases potentes y unos experimentos loquísimos. Escuchar el cante aflamencado de Rosalía en crudo mientras su voz está siendo distorsionada por un autotune marciano, ambos sonando juntos, como si fueran dos cantantes compartiendo escena, no excluyéndose el uno al otro, es una de esas cosas que no te esperas ver en un concierto. Pero claro, nada de lo que pasa es predecible.

‘Beyoncé’ era la palabra más escuchada en la sala, como si se apareciese la virgen en un pueblo y la gente se pusiese a murmurar su nombre. Mi hermana volvió de escabullirse hasta la primera fila contándome que había encontrado a un tipo que se pasó 3 canciones llorando, por Instagram la gente me pedía directo y cuando se lo daba el feedback era siempre el mismo: maravilla.

Fuente: Sónar

El recorrido que le espera a esta chica, que todavía es desconocida para muchos, no se puede prever. Lo que tengo claro es que este es el último año que la vamos a ver así. Rosalía va p’arriba, chicos, y el cielo no es el límite; es su primer escalón. Donde otros suben peldaños, ella los inventa.

Baila, canta, se emociona, agradece a su equipo, quiere a su público y vuelve a por más. Pharrell y J Balvin ya se han rendido a ella (una pena que no interpretase ‘Brillo‘, por cierto) y lo primero que me viene a la cabeza es ¿cuánto tiempo hasta que la veamos de headliner en Coachella? ¿Exagero? Puede ser, pero yo no me la jugaría. La próxima vez que Rosalía toque cerca de tu ubicación en Google Maps, corre a verla. Di que pudiste ver la estrella antes de convertirse en supernova.