Cuando crees que estás “en el ajo” porque sabes quiénes son C. Tangana y Yung Beef, un tal Rels B te adelanta por la derecha, con un porro en una mano, una botella en la otra y más de 100 millones de reproducciones totales en su canal.

Haz la cuenta. Es más del doble de toda la población española. El 21 de abril celebró el regreso de su cuarta gira latinoamericana con un sold out en TRVMP, la sesión de rap y trap que ha convertido la sala But de Madrid en algo así como la catedral nacional de la nueva escena española.

RELS B X TRVMP

Skinnyflakk dio un concierto en el que casi no se escuchaba a sí mismo porque había mil personas cantando a toda voz cada una de sus canciones, y creo que es la primera vez que en TRVMP no sonaba de fondo la pista de voz y enchufaron instrumentos a la mesa. Guitarra, teclado, bajo y batería compartieron escena con él, el DJ, su inseparable Buco y Miss D, que dieron un concierto cálido en el que la música era más importante que la actitud, y los tatuajes.

El estilo de Rels es diferente a lo que está sonando ahora mismo. Las mujeres no son solo objetos contra los que restregarse, farda de no tener squad, no tener gang, y recomienda a los chavales que se dejen de ir de gangstas y besen a sus madres. Pero todo sin ser un chapas que suelta sermones.

 

Parece más un tío que no termina de creerse que le haya salido tan bien la jugada, pero hay una inteligencia detrás de esa sonrisa de fumeta y sus ojos claros. Como dice en Borracho en el salón, él es su propia empresa y su sello es YouTube y sabe manejarlos con un talento natural, aunque ahora dice que quiere estudiar marketing.

Como le dijo Castelo en Vodafone Yu en una entrevista antes del concierto, la clase de marketing digital la podría dar él. Lo más gracioso (y triste) es que lo más probable es que cuando entre en clase su profesor no tenga ni idea de a quién tiene delante.

Fotos: Andrés Alcazar