Marta Giralt es una diseñadora española establecida en Londres. La semana pasada presentó su proyecto Visual X Kit, que pone el foco en la relación sexual que tendremos con la Realidad Virtual y la robótica. Hemos hablado con ella para que nos explique bien en qué consiste y qué le motivó para sacar adelante este proyecto.

La estética del Kit es impactante

Visual X Kit es un concept de producto que consta de 4 partes: un casco para poder sumergirnos en realidades virtuales y 3 elementos sexuales, que emulan los 3 orificios del cuerpo humano que pueden utilizarse para practicar sexo. La idea va más allá de un simple robot sexual que pueda satisfacer las demandas habituales de la mayoría; se trata de un sistema para rehabilitar a personas con fantasías sexuales extremas.

El debate moral

La creadora quiso investigar qué industrias adoptarían más rápidamente la Realidad Virtual y se dio cuenta que una de las primeras que ya lo está haciendo es la industria del cine pornográfico. Pero en el proceso de investigación le llamó la atención la permisividad que existe en el mundo del porno con la violación y ciertas tendencias extremas dentro de la sexualidad. Esto le despertó la duda de qué puede pasar con las posibilidades de la Realidad Virtual para desarrollar fantasías que podrían estar prohibidas en la realidad física. Más que crear un prototipo para la venta, lo que pretende es generar un debate moral sobre los límites de la sexualidad aplicada a las nuevas tecnologías, y lo hace a través del diseño. “Este trabajo lo quise hacer estético para que la gente lo pueda ver de una manera objetiva, que no se quede solamente en lo superficial”. En Rewisor, hace ya unos meses, planteamos este debate con: tenemos que hablar de los robots sexuales.

“He realizado este trabajo para responder a esta pregunta: ¿Será la Realidad Virtual un lugar dónde la gente podrá explorar su sexualidad y satisfacer fantasías que no pueden llevar a cabo en la realidad porque quizá harían daño a otra persona o animal? o ¿esta posibilidad va a provocar que la gente lo haga más? “Creo que falta muchísima investigación en estos temas. He consultado a diversos expertos y me han dicho que opinan que la gente va a saber diferenciar, que lo van a poder utilizar para satisfacer sus fantasías. Yo pienso personalmente que no es tan negativo, quizá tenemos que entenderlo como algo terapéutico para personas que puedan tener un trauma infantil o alguna predisposición genética. Creo que la gente tiende a entrar en pánico cuando surge una tecnología nueva y, aunque veo partes negativas, creo que puede ser muy positivo.”

Respecto a la objetivización de la mujer, dice que es algo evidente en el porno actual, especialmente en el mainstream. Aunque “ahora también hay muchas mujeres que utilizan pornografía indie. De hecho, algunas mujeres me han preguntado porqué no he desarrollado un kit para ellas, diciendo que tendría mucho mercado. Pero quería poner de manifiesto esta objetivización; el target de mis objetos son hombres. Si tuviese que hacer otro trabajo de este tipo sería para investigar como podrá ser la relación de las mujeres con la realidad virtual, que creo que sería distinta, ahora la sexualidad de las mujeres está mucho más aceptada que antes. Igual es el momento en el que las mujeres tengamos algo que decir en este sentido.”

“Soy muy friki de la tecnología pero en el fondo, lo que yo pienso, es que somos humanos y hay cosas que, de momento, los robots aún no pueden sustituir. Debemos ser positivos, yo soy una persona positiva en la vida, pero vamos a asumir las posibilidades más negativas para poder anticiparnos al futuro.”