Moderna Therapeutics ha dado un importante paso en sus esfuerzos por producir una vacuna contra el cáncer basada en el creciente volumen de investigación sobre el ARN mensajero o (ARNm). La compañía lanzó un estudio sobre la efectividad del tratamiento, administrando la vacuna a su primer sujeto humano.

En los últimos años, el coste de la secuenciación del genoma humano ha disminuido drásticamente y Moderna Therapeutics está haciendo pleno uso de esta capacidad en el desarrollo de su innovadora vacuna.

La compañía extrajo 1 milímetro de tejido canceroso de pulmón de la persona que se sometió a la prueba. Su código genético fue escaneado y comparado con una muestra de sangre, lo que ayudó a encontrar los cambios que sufrió a causa del cáncer.

Esta información se usó para producir una lista de 20 proteínas objetivo que se adaptaron al cáncer del paciente. Los científicos construyeron plantillas de ADN para hacer las ediciones necesarias y así poder transcribirlas a ARN (ácido ribonucleico) que se administra mediante una inyección.

“Un medicamento individualizado, diseñado para ayudar al sistema inmune de cada paciente a reconocer mejor el cáncer como extraño y atacarlo, sería una adición fundamental al arsenal de tratamiento de los oncólogos, lo que podría ayudar a muchos más pacientes a responder de manera más efectiva al tratamiento”, dijo Howard A. “Skip” Burris III, MD, investigador principal del estudio, en un comunicado de prensa.

Una vacuna específica para cada paciente

La idea de una vacuna contra el cáncer no es particularmente nueva, pero la capacidad de producir tratamientos que se adaptan a las necesidades de un paciente en particular sí. Las pruebas previas de un tratamiento similar han demostrado ser prometedoras, por lo que hay muchas razones para ser optimistas sobre las posibilidades de Moderna Therapeutics de crear algo verdaderamente extraordinario y muy efectivo.

Por supuesto, hay un largo camino por recorrer antes de que la vacuna esté lista para un uso generalizado. Por el momento, se está probando con sujetos a quienes ya se les ha extirpado el tumor. Si las pruebas iniciales van bien, entonces la muestra se ampliará para incluir a pacientes que tienen un cáncer activo.

Se espera que hasta 90 pacientes participen en la prueba, lo que nos dará resultados iniciales a finales de 2018.