Hace apenas un mes, el MIT Technology Review en español, dio a conocer los premios de Innovadores menores de 35 Europa 2017.

Los 10 finalistas españoles del premio presentaron sus proyectos ante expertos de la comunidad de innovación de MIT Technology Review. De entre todos ellos 3 de los finalistas: Rubén Costa, Carles García y Eduardo Jorgensen ya habían resultado ganadores de la competición a nivel europeo en septiembre y Eduardo Jorgensen, se convirtió en el ganador del año de la competición española.

Eduardo Jorgensen (25 años) – MedicSen

Gracias a un dispositivo que funciona como un ‘páncreas artificial’, inteligente y sin necesidad de usar agujas la vida de las personas diabéticas podría mejorar considerablemente. 

MedicSen, ha sido la razón por la que Jorgensen ha recibido esta distinción; un dispositivo que funciona como un páncreas artificial. El sistema se compone de un algoritmo inteligente que registra y analiza la información registrada en los wearables que utiliza a diario un paciente. Con esta información, el algoritmo calcula las dosis de insulina necesarias en cada momento, mediante una app de comunicación con el paciente envía una señal a un parche inteligente no invasivo y sin agujas que administra esa insulina en el paciente a través de la piel de forma automática.

La diabetes es una grave enfermedad crónica que afecta, actualmente a unos 422 millones de personas, perteneciendo el 90% de los casos al tipo 2. Según las previsiones de la OMS, para el año 2030 la diabetes habrá multiplicado por dos su tasa de mortalidad.

Los tratamientos actuales implican el uso de agujas, son poco intuitivos, personalizados y eso no garantiza un control eficiente de la enfermedad. Por ello, MedicSen permite tratar la diabetes de forma personalizada, predictiva y sin agujas.

El dispositivo se ha desarrollado a través de la empresa de MedicSen, de la que Jorgensen es CEO, y ya ha completado con éxito los test de laboratorio en animales y está a punto de pasar a la fase de ensayos en humanos.

“Hemos conseguido aumentar hasta 50 veces la permeabilidad de la piel a la insulina, un fármaco mucho más complejo que otros para los que ya existen parches transdérmicos, como los que administran nicotina”.

Pero la intención de este dispositivo no es la de ayudar solamente a los que padecen diabetes, pues su objetivo a largo plazo es que MedicSen permita el tratamiento y prevención de otras enfermedades como la hipertensión y la obesidad.

Carles García (30 años) – Duralock

Gracias al desarrollo de un kit médico llamado Duralock, las complicaciones de las anestesias epidurales causadas por la rotura de la duramadre podrían desaparecer. 

La anestesia epidural es un sistema que permite someterse a procesos como partos e intervenciones quirúrgicas con menores niveles de dolor. A pesar de la revolución que provocó su descubrimiento puede provocar graves efectos secundarios si se administra de forma incorrecta. Carles García es testigo del sufrimiento de los pacientes cuando el facultativo rompe accidentalmente la duramadre del paciente (una de las meninges que cubre la médula espinal) y les provoca cefalea post-punción dural, que puede provocar vómitos, alteraciones visuales y auditivas, etc.

Según cálculos de Carles, el 2% de las epidurales anuales en el mundo sufren estas complicaciones. Para combatir esta dolencia que afecta a aproximadamente 1 millón de pacientes al año, ha creado un dispositivo que permite cerrar el desgarro de la duramadre en tan solo 30 segundos y evitar la aparición de las cefaleas.

Duralock es un kit médico muy fácil de usar. Además, incluye un elemento de empuje para colocar el implante y un elemento de seguridad para evitar que el parche se desplace.

“Empleando la misma aguja que usamos los anestesistas para realizar la primera perforación lumbar, introducimos un implante en la cavidad interna de la duramadre que luego manejamos desde fuera a través de un hilo de sutura”.

Carles añade:

“Estuvimos casi un año pensando cómo evitar que, sin introducir mucha más complejidad en el dispositivo, el parche no migrara hacia el cerebro”.

La solución la encontraron gracias a un sistema de fijación a estructuras musculares integrado en el propio hilo de sutura, que evita que los implantes se desplacen.

“Se trata de la forma más simple y eficaz que hemos encontrado para evitar la migración según los test que hemos realizado, y me siento muy orgulloso de ello. No sólo es importante que hayamos conseguido cerrar la brecha sino también que nuestro parche se quede colocado en su sitio y no perjudique al paciente“.

Esta innovación es muy interesante ya que está orientada a prevenir un problema que sufren muchos pacientes y no a mitigar los síntomas. García y su equipo comenzarán en 2018 los ensayos in vivo.

Rubén Costa (34 años) – BioLED

Creados a partir de bacterias, BioLED permite generar luz de manera más eficiente y saludable. 

Durante décadas científicos de todo el mundo han intentado buscar respuesta a la pregunta ¿es posible generar luz sin electricidad, aprovechando las propiedades luminiscentes de algunos seres vivos? 

Hasta hace poco la respuesta había sido negativa, pues las bacterias necesitan un medio acuoso para subsistir, además de la necesidad de estabilizarlas para que soporten otro tipo de condiciones.

Gracias al investigador español Rubén Costa y su equipo, han sido capaces de estabilizar proteínas fabricadas a partir de la bacteria E.coli fuera de un medio acuoso y con ellas en la mano fabricar BioLED fácilmente; un sistema de iluminación de bajo coste, ecológico y saludable con un rendimiento similar al de los LED comerciales actuales.

“Estabilizamos las primeras proteínas hace dos años y medio y todavía seguimos esperando a que se degraden, no han dejado de lucir”.

Médicos de la American Medical Association (AMA) advirtieron, el año pasado, que las bombillas LED utilizadas en hogares pueden provocar posibles daños en la salud humana y el medio ambiente, por un lado debido a la luz azul, provocando efectos adversos como la disminución de la agudeza visual, daños en la retina y alteraciones del sueño o pérdida del apetito y por otro lado, el fósforo inorgánico anaranjado (o IP por sus siglas en inglés) que pertenecen a un grupo de elementos químicos de las tierras raras, que se encuentra en puntos muy concretos del planeta y su extracción es costosa y genera un impacto medioambiental muy alto.

Por ello, Costa propone sustituir este fósforo inorgánico por sus proteínas biológicas más saludables, accesibles y económicas.

“Las proteínas luminiscentes se pueden producir fácilmente en un laboratorio a partir de bacterias y en cualquier parte del mundo […] Lo que hemos hecho es coger esas proteínas y estabilizarlas mediante la combinación de dos polímeros en un material nuevo en forma de goma que sustituye al fósforo inorgánico y nos permite emitir una luz más pura y cercana a la del Sol”.

La propuesta de Costa consiste en sustituir este fósforo inorgánico por sus proteínas biológicas más saludables, accesibles y económicas. “Las proteínas luminiscentes se pueden producir fácilmente en un laboratorio a partir de bacterias y en cualquier parte del mundo”, explica el joven innovador. Y detalla su avance: “Lo que hemos hecho es coger esas proteínas y estabilizarlas mediante la combinación de dos polímeros en un material nuevo en forma de goma que sustituye al fósforo inorgánico y nos permite emitir una luz más pura y cercana a la del Sol”.

Este material se podría aplicar muy pronto en pantallas de ordenador, móviles, televisores e incluso hogares y oficinas. Su principal ventaja es que gracias a su tecnología estos dispositivos son capaces de imitar la variabilidad del espectro lumínico del Sol, a lo largo del día, permitiendo que el cerebro y ojos se adapten a la forma más natural de esta emisión.

Muy pronto este material se podrá aplicar a pantallas de ordenadores, televisores y móviles, así como en las luces de cualquier hogar y oficina. Su principal ventaja es que gracias a su tecnología, los dispositivos serán capaces de imitar la variabilidad del espectro lumínico del Sol a lo largo del día, lo que permitirá que cerebro y ojos se adapten de forma más natural a estas emisiones.