¿Cuánto te gusta pasar tus vacaciones en una playa virgen, con agua transparente y rodeado de salvaje vegetación mientras bebes agua de coco? Pues tengo una mala noticia para ti y es que vas a tener que dejar de hacerlo.

En general, los humanos tendemos a pensar que todo ocurrirá dentro de mucho, mucho tiempo. Puede que sea por que no pensamos que nos vayan a suceder concretamente a nosotros, ¿sería muy mala suerte, no crees? o, porque en el fondo, somos optimistas y pensamos que son cosas que nos dicen pero que no ocurrirán jamás o, si ocurren, será dentro de tanto tiempo que Elon Musk ya habrá conseguido llevarnos a todos a Marte. ¡Ojo! en Marte no hay playas.

Son muchas las cosas que están ya cambiando debido al calentamiento global: los polos se derriten, se está produciendo una extinción masiva de vertebrados, aumento del riesgo de escasez de alimentos en muchos países en vías de desarrollo, etc.

En Rewisor nos gusta contarte lo que hay pero también buscar y proponer soluciones. Así que si quieres echar una mano al planeta y dejar de pensar que el problema es de otros y no hay nada que tú puedas hacer, échale un ojo a este post y empieza por cambiar tus hábitos.

Volviendo a las playas y a cuánto nos gusta bañarnos en aguas claras y tomar el sol sobre la arena blanca, puede que sea algo que tengamos que dejar de hacer de forma habitual; porque el cambio climático las está, literalmente, borrando y tú tienes mucho que ver en ello.

Recientemente, el gobierno tailandés anunció que cerraría una de sus playas más famosas durante cuatro meses al año. ¡¿Por qué?! Pues por varias cosas:

Por un lado debido al aumento de niveles del mar que, para que te hagas una idea más real de lo que puede suceder, para 2100 estos niveles podrían subir entre 0.2 y 2 metros, dependiendo de cuánto se caliente la Tierra, y eso podría provocar la desaparición de la mayoría de playas en todo el mundo. ¿Loco, verdad?

‘Soneva Fushi’ en la Isla de Kunfunadhoo, Baa Atoll, República de Maldivas.

Otra de las razones es para permitir que los arrecifes de coral cercanos (sí, esos que tanto nos gusta ver cuando nos sumergimos bajo el agua con las gafas) se recuperen del efecto de millones de visitantes que lo contaminan, ya sea a pie o en barco. Los ecosistemas de coral se recuperan lentamente de las intrusiones y, más aún, a medida que el océano se calienta más y más.

Reserva Natural ‘Nimmo Bay’ en British Columbia

Esta medida se ha tomado no solo en una playa, si no para directamente islas del sudeste asiático y otros gobiernos de otros países están tomando también medidas preventivas de este tipo para recuperar la paz y la tranquilidad. Porque tus planes de verano, aunque no lo creas, son mucho menos importantes que el futuro del planeta y, en este caso concreto, de las playas.

Y no solo se trata de la fauna y flora que vive debajo del mar, son muchísimos organismos los que viven por encima o alrededor que perderán su hábitat y se verán condenados a su extinción.

Aunque el sudeste asiático parezca muy lejano, se trata de un enorme problema global del que todos somos responsables y, esconder la cabeza bajo la arena no hará sino que todo se acelere mucho más rápido. Además, estos cierres significan la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo en países en vías de desarrollo, de los cuales el turismo es su forma de subsistencia.

Está claro que prohibir ir a una playa es decepcionante y hasta te podrías plantear ¿qué derecho tienen para hacerlo? Pues te lo digo yo; el derecho a que tengas la suerte de poder seguir viviendo en la Tierra. Así que cuando llegues a una playa y ponga ‘Cerrada’, que lo último que hagas sea enfadarte.