Cada semana surgen nuevas amenazas para la supremacía del automóvil en el centro de las ciudades. Cuando no es un nuevo aparato volador que aspira a sustituir al coche, es un alcalde presentando nuevas medidas para disminuir el tráfico urbano. Barcelona, Nueva York o Estocolmo ya tenían planes ambiciosos en este sentido. Ahora se ha sumado Oslo.

Oslo quiere ser más verde


La capital de Noruega que quiere que su centro quede libre de coches para 2019. La semana pasada el ayuntamiento presentó el plan que pretende limpiar la ciudad de automóviles en un par de años. El caso comenzó a estudiarse en 2015, y ya tienen claras cuales deben ser las directrices, que irán en tres sentidos: aumentar los espacios para peatones y ciclistas, disminuyendo los espacios para coches y mejorar los servicios de transporte público.

PROHIBIR NO, MOLESTAR

De momento no van a prohibir la presencia de automóviles (a partir de 2030 solo podrán acceder motores 100% eléctricos), se limitarán a hacer incómoda la circulación, mientras potencian transportes alternativos. En lugar de obligar buscan que sean las propias personas las que opten por cualquier otra opción para conseguir el ideal de una Oslo sin coches. La idea es que no utilicen el coche aunque puedan.

Algunas medidas que han tomado son:

-Prohibir aparcar en la calle. A partir de ahora solamente podrán aparcar en parkings subterráneos, prohibiendo hacerlo en la calle. Reducen las plazas de aparcamiento y obligan a los conductores a caminar una pequeña distancia, como todo aquel que llega desde una estación de tren o autobús.

-Reducir los carriles en algunas de las principales avenidas, y así ganar espacio para peatones y ciclistas. Más allá del clima, Oslo no era una ciudad muy amistosa con las biciletas pero han decidido darle la vuelta a esta situación. Nuevos carriles bici, y un renovado sistema de bike-sharing buscan que la ciudad noruega sea cada vez más parecida a otras ciudades nórdicas como Amsterdam o Copenhague, famosas por sus facilidades para los ciclistas.

-Reestructuración de los transportes públicos. Nuevas líneas de transporte, nuevos autobuses más ecológicos, y lo que es más revolucionario, una app para poder gestionar tus billetes de forma sencilla.

El plan comenzará a ponerse en práctica a finales de este mismo año, al prohibir el parking a pie de calle para todos los coches en el Downtown, y con el cierre de varias calles para ir aumentando el espacio para los peatones.

Otras Ciudades

Las Super-Illes de Barcelona

Como os decíamos, no es la primera ciudad que opta por medidas que van en esta misma dirección. Barcelona, pionera mundial en el bike-sharing, ha desarrollado ahora el concepto de Super-Illes, o Super-Manzanas. “Una supermanzana es una unidad urbana mayor que una isla o manzana de casas, pero más pequeña que un barrio, con calles pacificadas. Por este motivo, representan una oportunidad para repensar y regenerar Barcelona, poniendo en práctica iniciativas deseables para toda la ciudad”, afirman desde el ayuntamiento. Con pacificadas se refieren a libres de tráfico.

En lás ultimas décadas hemos observado como las grandes capitales de Europa creaban zonas peatonales en pleno centro de cus ciudades, pero la finalidad era principalmente comercial y turística. En esta ocasión las supermanzanas se sitúan en zonas residenciales como el Poblenou, l’Eixample, o Sants. Buscan una movilidad más sostenible, la revitalización del espacio público y el fomento de la biodiversidad y el verde urbano. Los estudios demuestran que la actividad económica se regenera rápidamente en lugar de disminuir, como temen algunos comerciantes.

“IF YOU CAN MAKE IT THERE…”

Nueva York dejará de ser el paraíso de los coches

La Gran Manzana está potenciando sus servicios de tranvías, metro y trenes para hacer frente a la invasión de tráfico que hay en Manhattan. Se calcula que cada día la gran manzana dobla su población, de 1,6 a más de 3 millones con todos los trabajadores que llegan de los barrios periféricos, y una gran proporción lo hace en su propio automóvil. La ciudad asume que es insostenible y apuesta fuerte por el transporte público.

Estocolmo lidera este giro ecológico desde hace muchos años, en 2010 ya fue premiada como “La primera capital verde de Europa”. Pero no paran de aplicar nuevas fórmulas que facilitan la movilidad de las personas y los ciclistas, restando protagonismo al coche. La ciudad se ha comprometido a estar totalmente libre de combustibles fósiles para 2050. Anillos verdes, tranvías, nuevos barrios pensados de manera ecológica, son solo algunas de las acciones que están llevando a cabo para seguir a la cabeza de la ecología urbana.