Lo primero de todo, y no por ello menos importante, ya sabemos el nombre de la próxima consola de Sony: PlayStation 5. Ese es el primer punto y uno de los temas que no estaban claros (algunos apostaban porque se llamase, simplemente, PlayStation) y que gracias a  la gente de Wired por fin sabemos. Y no se queda ahí la nueva información sobre la consola, y es que la gente de Sony ha hablado largo y tendido con la revista dejándonos detalles desconocidos hasta la fecha. Vamos a conocer más en profundidad a la futura PS5.

Desde abril, que fue la última vez que Sony nos habló algo de su próxima máquina, no habíamos sabido nada más, y lo normal es que se hubiesen esperado a algún State of Play para anunciar la fecha y otros detalles, pero parece ser que desde la dirección han preferido el método de la vieja escuela, el de descolgar el teléfono, llamar al medio y periodista de confianza, y darle la exclusiva. Sin duda funciona, y nosotros, los medios, agradecemos esas viejas costumbres.

Para empezar, sabemos que la PS5 va a soportar Raytracing, el famoso trazado de rayos en tiempo real, no va a ser a través de software, como se dio a entender en la primera entrevista, sino que también va a ser soportado a nivel de GPU, por lo que podemos asegurar la tarjeta gráfica que monte la PlayStation 5, una de la familia de AMD, tendrá soporte nativo de esta tecnología de iluminación a través del hardware.

Kit de desarrollo PS5

En cuanto a los SSD, la unidad de almacenamiento de estado sólido, Mark Cerny, el arquitecto responsable de esta nueva consola, dijo que no sólo será muchísimas veces más rápidos que los antiguos HDD de 5.400 RPM, cosa que es obvia, sino que se está trabajando para que el uso de los datos sea más eficiente, sumando la mayor velocidad del SDD junto a una mayor eficiencia para conseguir velocidades de vértigo, tal y como prometieron en abril.

Y claro, nueva consola y nueva generación son igual a juegos más pesados, y no poco. Cerny asegura en la entrevista que los nuevos Blu-rays de los títulos de PS5 tendrán 100 GB de capacidad, los cuales tendrá la limitación del lector óptico de la consola, la cual tendrá que gestionar de diferente forma las instalaciones, ya que la diferencia de velocidad de un SSD respecto a un lector óptico es abismal, algo que era menos sangrante con los viejos HDD. Por eso Cerny promete que en la próxima consola los jugadores podrán gestionar las instalaciones, decidiendo si quieren instalar primero la campaña o el multijugador, por ejemplo (algo que llevamos viendo años en PC).

También se remodelará la interfaz de la PS5 para que nos muestre más información en pantalla de lo que están jugando nuestros amigos para así poder unirnos a la misión o al juego con ellos sin necesidad de arrancar el propio juego, sino que desde fuera ya tengamos todos los datos de si podemos realizar esa misión con ellos, si el multijugador ahí nos dará X o Y recompensas, etc. La interfaz va a ser complemente nueva, más detalladas y más fluida.

PlayStation 5 logo

El mando también cambiará (no sabemos si se llamará DualShock 5, pero apostaría mis ahorros a que sí), y será muy similar al actual pero con gatillos adaptativos, que permitirán ofrecer resistencia y notar cuándo aceleramos un coche o tensamos la cuerda de un arco (tal y como ya hace el mando de Xbox One), además de tener el mando en sí retroalimentación háptica que promete mejores sensaciones que la simple vibración actual (supones que algo similar a lo que ya hay en Nintendo Switch y la vibración HD).

De toda la charla que tuvieron los responsables de Sony con Peter Rubin, estos son los datos más importantes a tener en cuenta para la próxima generación. Y algo que no os he dicho, porque quería que os quedaseis hasta el final, es la fecha de lanzamiento: finales de 2020. Es decir, el año que viene, no sabemos si para septiembre o noviembre, o ya directamente para navidades, tendremos la nueva generación. Parece que PS4 salió ayer, pero para cuando salga PS5 tendrá 7 años.