Cuando vemos películas futuristas o nos imaginamos la vida dentro de 30 años nuestra cabeza sólo se fija en detalles tan nimios como los coches voladores o los hologramas, dejando de lado algo que es uno de los pilares que justifican que nos dejemos miles de millones de euros en innovación e investigación cada año: la medicina.

La tecnología que estamos creando no se traduce tan sólo en mejores smartphones y en consolas más potentes, sino que tiene aplicaciones que son clave en cualquier sociedad que se quiere llamar avanzada, porque la salud es lo primero y nuestros esfuerzos deben ir siempre en la dirección que marque la medicina. La tecnología de consumo es el juguete, la innovación médica es el diamante.

Por eso el tema que hoy tratamos es de esas noticias que nos hacen depositar nuestra total confianza en el mañana y la innovación, ya que las últimas investigaciones hacen posible el creer que dentro de muy poco nuestras propias células serán las que combatan y venzan el cáncer, por ejemplo, sin necesidad de pasar por dolorosas y largas sesiones de quimioterapia, una práctica clave a día de hoy pero muy invasiva.

Celulas para luchar contra el cancer gracias a la terapia celular

Estamos en medio de una revolución en la medicina basada en la terapia celular. En el año 2020, según aseguran en Wired, podremos utilizar la ingeniería genética para modificar las células y utilizarlas para suministrar medicamentos como anticuerpos y otras proteínas. Esto señala un cambio del paradigma convencional de medicamentos a células que imitan a los medicamentos y que se fabricarán dentro de nuestro propio cuerpo.

Los medicamentos biológicos disponibles en el mercado, como los anticuerpos, que funcionan como inhibidores de los puntos de control inmunológicos, o los anticuerpos que se vinculan las células inmunológicas con las células cancerosas, se utilizan ahora con regularidad para tratar varios tipos de cáncer. Y, si bien son bastante efectivos, el problema es que deben ser administrados repetidamente, son costosos, no se extienden a todos los sitios de cáncer en el cuerpo y, por desgracia, no inducen respuestas clínicas positivas en todos los pacientes.

Recapitulando, la próxima generación de terapias celulares que veremos este año combina las tecnologías ya vista en la medicina años atrás con la modificación genética como un medio para controlar la producción de medicamentos bajo demanda. Para que os hagáis una imagen mental en Wired usan un ejemplo muy sencillo: Pensad en los interruptores de luz. La primera generación fue un simple interruptor de encendido/apagado; luego, tuvimos reguladores que permitían una luz ajustable a nuestro gusto; luego luces con sensores de movimiento y ahora luces controladas por voz.

celulas para luchar contra el cancer 3

Al tener las posibilidades de “y/o/no” en las células, los científicos pueden programar en nuestro cuerpo una producción continua, una producción puntual, o un cese en la producción de un anticuerpo terapéutico o proteína. Actualmente los equipos del Hospital General de la Universidad de Pensilvania, Massachusetts y el Centro de Cáncer Memorial Sloan Kettering de Nueva York han encontrado por separado maneras de usar esta tecnología para programar las células para que produzcan anticuerpos contra el cáncer.

Estamos ante una revolución clave en la medicina gracias a los esfuerzos en la investigación y en la tecnología, las cuales de la mano pueden conseguir el sueño de casi cualquier persona: morir de viejo, con los deberes hechos y nunca antes de tiempo. Eso sí, mirad siempre antes de cruzar que de un atropello no te salva la medicina… de momento.