Una de las noticias más intrigantes en el mundo de la ciencia ahora mismo tiene su origen en lo más profundo del universo, o eso creen los científicos que han descubierto que estamos recibiendo unas extrañas señales desde algún punto del espacio interior. Esto, que no es nuevo, ha conseguido poner en alerta a toda la comunidad científica por un sólo detalle: su periodicidad.

Como decía, el recibir señales provenientes del espacio no es raro para los científicos, pero lo que sí se sale de la norma es que estos “mensajes” lleguen de forma puntual cada 16 días. Y los investigadores que han descubierto esta anomalía tienen una teoría bastante mediática (y descabellada).

Estas señales son ondas de radio prevenientes del espacio profundo que provienen de una galaxia lejana cada 16 días -puntuales- y que llegan a la tierra, donde están siendo captadas por los sensores de un equipo canandiense, los cuales son los responsables del hallazgo.

Concretamente, el equipo analizó 28 ráfagas entre septiembre de 2018 y octubre de 2019, las cuales fueron registradas por el Canadian Hydrogen Intensity Mapping Experiment Fast Radio Burst Project (CHIME/FRB), un radiotelescopio en el estado de Columbia Británica, Canadá.

Lo controvertido viene ahora ya que Avi Loeb, presidente del departamento de astronomía de la Universidad de Harvard, dijo al medio Futurism esta semana que cree que una posibilidad, entre muchas, es que las señales vengan de una civilización alienígena.

Pero al igual que dijo esto el profesor Loeb también reconoció que las señales – exactamente “estallidos rápidos de radio”, y más conocidos como FRBs – podrían ser generados por jóvenes estrellas de neutrones llamadas magnetares, o por otro fenómeno natural aún no descubierto.

La cosa es que como ahora mismo la comunidad científica no sabe de dónde vienen estas señales ni quieren las producen algunos expertos en la materia están defendiendo su teoría de los aliens como “perfectamente válida” hasta que se demuestre lo contrario.

Eso sí, la teoría que más peso tiene es que las señales vengan de una estrella en órbita que, justo en un determinado punto de su recorrido proyecte la señal, de ahí la perioicidad. Sin olvidar que también se baraja la opción de que podría provenir de un sistema estelar binario compuesto por una estrella masiva y una estrella altamente magnetizada, como se describe en un estudio diferente publicado en arXiv.

Pese a que a mucha gente le pueda parecer fascinante la posibilidad de que sean extraterrestres quienes están mandando estas señales de radio, la comunidad científica tiene un consenso bastante amplio de que eso no sería, en ningún caso, una buena noticia para nosotros.