Si no estás muy puesto en el universo gamer (especialmente en su segmento profesional y en toda la relevancia que tiene a día de hoy), es posible que si te preguntan qué come un gamer, pienses de manera casi automática en un “gamers starter pack” protagonizado por ganchitos, pizza y bebidas energéticas.

La relación directa que hay entre los gamers y el sedentarismo es casi indiscutible porque la actividad per se se realiza sentado, pero esta relación también la hay con un funcionario de Hacienda (o yo misma que me pego mis doce horas sentada delante de mi ordenador sin mover ni un músculo). Sedentarismo, poco tiempo para cocinar y juventud son las claves para pensar que los gamers se alimentan de ultraprocesados, snacks cargados de sal, hidratos de carbono y azúcares y que por lo tanto, necesitan “ayuda”.

Y como siempre que hay una necesidad (o un leve conato de ella), el marketing hace su aparición estelar. Desde hace algunos años, varias han sido las empresas que han tratado de “salvar” a los gamers lanzado productos alimenticios o suplementaciones especiales para ellos, que les permitan alimentarse sin moverse o aguantar más rato activos y concentrados.

Huelga decirlo, pero a priori estos productos son el equivalente alimenticio de las cuchillas de afeitar rosas para las mujeres o las cremas faciales para hombres, aunque con el agravante de que se trata de algo que atañe directamente a la salud.

Una de las primeras empresas a las que se les encendió la bombilla con la “nutrición” especial para gamers fue a GamerFood (Spoiler Alert: no les fue demasiado bien). Esta empresa comenzó a comercializar frutos secos de los de toda la vida, pero a los que supuestamente, añadían ginseng, cafeína, y taurina. Era algo así como el Jäger Bomb de los frutos secos.

Otros que han decidido coger un alimento normal y corriente y ponerle el cartel luminoso son Game On Snacks. Esta empresa estadounidense creada por dos hermanos, que se autodenominan gamers, empezó a vender en su tienda online un producto muy habitual en su país, el beef jerky, que es básicamente carne deshidratada cortada en tiras sin tocino. Esta carne seca comercializada por Game On Snacks, no parece tener ningún añadido (según lo descrito en su web) como los frutos secos que hemos visto antes, por lo que parece que este par de genios se limitó a ponerle un buen packaging gamer (en color verde flúor, por supuesto) y a engrosar el precio del producto solo por ello.

Otro caso interesante es el de Hilo Nutrition, quienes decidieron apostar por lo que mejor saben hacer: gominolas. La compañía lleva años vendiendo suplementos para deportistas en formato chuchería y no podían dejar escapar el tren de los gamers. En su página web podemos ver sus Hilo Game Time Gummies, una caja de gominolas con un packaging que imita a un mundo de Super Mario y cuyos componentes son la citicolina, la teanina, la cafeína y el azúcar, claro. Recomiendan cuatro tomas diarias de un envase que cuesta más de 30 euros y que nos sirve para veinte días… No sé Rick…

Además de estos productos, en mi búsqueda he encontrado suplementos en pastillas para mejorar la concentración y obtener un boost de energía para aguantar más horas jugando, batidos suplementarios que sustituyen -supuestamente- a una comida completa y hasta uno de ellos inspirado en el famoso streamer, Dr Disrespect.

Pero como yo me dedico a escribir y no a valorar si un producto es bueno para la salud de un gamer o de cualquiera que se precie, hablé con un especialista en la materia, el nutricionista Borja Caballero, que además de estar Graduado en Nutrición Humana y Dietética, también pasa sus horas jugando a videojuegos. Cuando le pregunté a Borja cuál era su opinión sobre los snacks bañados en taurina y demás sustancias mencionadas unas líneas más arriba, me dijo que “este tipo de productos los podrías encontrar en cualquier supermercado más barato y más sano”. Vaya sorpresa, ¿no?

En el caso de los suplementos, Borja dice que la mayoría llevan cafeína. El motivo, explica, “es que las facultades de la cafeína para retrasar la fatiga están respaldadas por estudios. Pero el problema es que ninguno de los suplementos que me enseñas llevan solo cafeína, sino que añaden otros componentes que tienen “renombre” (como la taurina o el ginseng) pero de los que no se ha demostrado su eficacia”. “ De este modo, están vendiendo productos cuya eficacia no está probada y que en resumen, no tienen por qué hacer más efecto que un café”. Borja dice que es infinitamente mejor una alimentación basada en materias primas, mejores snacks como fruta y frutos secos y en general, que adquirir cualquiera de estos productos es completamente innecesario, lo que casualmente coincide con el testimonio de otra persona que he entrevistado

Aidy García Cortés

Se trata de Aidy García Cortés, jugadora profesional de Vodafone Giants. Aidy dice que su dieta suele ser muy saludable, que come de todo, que le encantan las verduras, las ensaladas y el pescado. Reconoce haber probado uno de los suplementos que le muestro pero los compara con los suplementos que se toman antes o después de hacer ejercicio. “Es como una activación, parecido a un work out para el gym que te hace estar más focus”.

En términos generales, el resumen de todo esto es que seas gamer o tanatopractor, sustituir la comida por un determinado producto debería ser algo que solamente recomendase un médico o nutricionista. Por otro lado, si vas a consumir algún suplemento para darte un boost mientras juegas a Death Stranding o al CS:GO, asegúrate (por el bien de tu bolsillo) de que realmente te hace más efecto que un café.