Desde que vimos las primeras imágenes, la nueva consola de Nintendo nos ha llenado la cabeza de dudas, ganas de ponerle las manos encima y mucho, mucho, MUCHO hype. El otro día Nintendo nos invitó a su showroom para probarla y solo os podemos decir una cosa: el hype se ha hecho mayor.

Nintendo no es un fabricante de consolas como los demás. Con cada uno de sus productos, unas veces con éxito y otras no, intentan estirar al máximo los límites de la jugabilidad, la usabilidad y buscan constantemente nuevos formatos de experiencia de juego. Con la Game Boy nos sacaron a jugar a la calle, con la Nes Zapper rompieron la cuarta pared que separaba al jugador del videojuego y con la Wii nos levantaron del sofá y nos pusieron a saltar y jugar en familia.

Ahora la Switch promete ser doméstica y portatil, individual y (súper) multijugador, familiar y hard-gamer y uno no sabe si será a las consolas lo que el iPad fue a los dispositivos móviles o se convertirá en otra Wii U de la que la gente hablará sin haberla entendido del todo. Tras haberla probado durante más de dos horas podemos decir lo siguiente: hay todo un universo por explorar en la Switch y creo que vamos a tener consola para rato.

3 Modos de Juego

Empecemos por una de las cosas que más llaman la atención de la Switch: sus modos de juegos. La Switch se puede jugar en la tele, en modo portátil y en tabletop, apoyándola con un pequeño pie extraíble, ubicado en la parte trasera de la consola y pudiendo jugar solo o con amigos, sin tener que sujetarla.

En el modo tele la calidad es alucinante. Jugar al Zelda en una buena pantalla y con cascos es como trasladarte a Hyrule y, sin entrar en valorar el juego, que parece infinito y a-lu-ci-nan-te, dan ganas de vivir ahí. Todo el potencial de la consola se encuentra solamente en esa pantalla que nos llevamos cuando la usamos en modo portátil y la única función del soporte es la de aguantarla, cargarla y servir de transformador HDMI.

En modo portátil una de las cosas que más me han convencido ha sido la suavidad de la transición. Según sacas la consola del soporte la pantalla se ilumina desde el lugar exacto en el que dejaste la partida. Probé eso con el Zelda, no con Splatoon o Arms, así que no sé cómo afectará a los otros jugadores o a ti en el modo multijugador, pero supongo que será igual de seamless. La calidad de vídeo baja pero no tiene nada que ver con el soporte. Es la propia consola la que reduce su definición para optimizar el uso de la batería y que, una vez en su soporte vuelve a chutar en HD para comerse la pantalla.

El modo tabletop es muy dinámico y entretenido, pero también el más incómodo. La consola no deja de ser pequeña y aunque puede funcionar para un viaje en avión o en coche, no me veo tumbándome en un parque a jugar durante más de 30 minutos. Eso sí, la posibilidad de echar una partida a dos jugadores de Mario Kart o Snipperclips, llevando solo una consola y nada más está bastante guay.

Los Controles

Otra de las cosas por las que se distingue Nintendo es por los controles. En este caso la Switch tiene dos opciones, los Joy-Con y el Mando Pro.

El mando Pro no viene incluido en la caja y aunque es el más cómodo al estar diseñado para hard gamers y tener casi todos los features de los Joy Con menos la cámara de infrarrojos (hablaremos de esa freakez ahora) pierde todo el encanto al compararlo con las posibilidades y el diseño de los alucinantes Joy-Con.

El Joy-Con son dos mandos que se convierten en uno solo y sirven también de asas para la consola en modo portátil. En la parte frontal son “asimétricamente simétricos” si eso tiene algún sentido. Ambos tienen una cruceta, un joystick analógico presionable y 4 botones de menú, entre los cuales hay uno en el Joy- Con izquierdo para hacer capturas de pantalla de tus momentos favoritos del juego. La parte superior, cuando lo sujetas como un mando de la NES o de la Play, tiene 4 gatillos L y R y viene con un adaptador para que sea más fácil acceder a esos botones y añadir ergonomía al mando.

Ahora empiezan las locuras…
El Joy-Con derecho tiene una cámara infrarroja inteligente que sirve para detectar formas, movimientos y distancias de los objetos que percibe, permitiéndote jugar, por ejemplo, a juegos tan japoneses como una batalla de perritos en lo que te acercas el mando a la boca y comes y masticas lo más rápido que puedas para vencer a tu rival. La cámara se encargará de medir fidedignamente quién es el ganador. Eh, a mí no me mires, yo tampoco entiendo nada todavía.

En el derecho un lector NFC incorporado que todavía no hemos sido capaces de entender para qué sirve (lo sentimos, nosotros nunca llegamos a pillar del todo el Amiibo), pero se supone que permitirá interacturar con muñecos, cartas y miniaturas para enriquecer la experiencia de juego y hacerla más Nintendo todavía.

No te parece suficiente, bueno, pues dentro la “vibración HD”. Esto es una vibración que no tiene nada que ver con nada que hayas experimentado hasta ahora. Para que te hagas una idea, en el 1, 2, Switch hay un juego en el que tienes que adivinar cuántas bolas hay en una caja que aparece en la pantalla y la manera de hacerlo es cerrando los ojos y concentrándote para ‘sentir’ cómo chocan entre ellas y adivinar el número.

Los Juegos

Lo primero es que vuelve el cartucho a la consola ‘doméstica’, pero el tema de los juegos es uno de esos que preocupan a todos los que nos emocionamos con cada lanzamiento de Nintendo, creyendo que volveremos a sentirnos como niños pero acabamos jodidos porque eso no significa que queramos títulos infantiles.

La casa se ha comprometido a sacar una título ‘Triple A’ cada mes. Ahí es nada. Es aquí donde encontramos el Mario Kart, Zelda, Súper Mario Odyssey y franquicias nuevas como Splatoon y un juegazo que probamos que se llama Arms. Una especie de boxeo de mechas que se juega de pie y con ambas partes del Joy-Con para cada jugador.

Sobre los juego de third parties Nintendo no puede anunciar fechas pero podemos esperar Skyrims, Street Fighters y Sonics cayendo a lo largo de 2017 y si exprimen el potencial experiencial de la Switch de una manera entretenida y no compleja y enrevesada puede que mole mucho su manera de sorprendernos.

Las Aplicaciones

Esto abarca tanto las aplicaciones de la consola como las apps que, desgraciadamente, todavía brillan por su ausencia.

Empecemos por las aplicaciones que se podrán dar a la consola en sí.
Si esperabas que la Switch reemplazase a tu iPad, tablet o teléfono móvil, olvídalo. No tiene conexión 3G, ni 4G, ni se podrá insertar una tarjeta para tenerla. La conexión a internet será siempre por wifi o ethernet cuando esté conectada a su base y la conexión con la tele igual. No hay manera de enviar señal a una smart TV ni a un Chromecast o Apple TV, siendo la única manera de conectarla a ella a través de su dock.

En cuanto a los navegadores de internet, apps de redes sociales y canales de televisión como Netflix o HBO, de momento tampoco nada. La luz al final de túnel es que éstas últimas seguramente se desarrollarán a su debido tiempo, sobre todo Netflix que, en la época en que la Wii estaba por todas partes, era la segunda plataforma más usada para conectarse al canal de streaming.

Conclusiones

Como decíamos al principio, estamos tan hypeados o más que al principio con la nueva consola de Nintendo. Realmente podría servir para abrir un nuevo camino al mundo gamer y, si los desarrolladores consiguen poner pies y cabeza a todas esas características nuevas dejarán de ser gimmicks y puede que enriquezcan la experiencia de juego despertando nuevas formas de sentir las partidas.

Lo único que no acabo de entender es, ¿por qué no han hecho que pueda enviar señal a una tele sin necesidad de conectarla al dock?

No lo sé, pero si tardan en dar la respuesta, seguro que la esperaré jugando al Zelda: Breath of the Wild.

La Nintendo Switch saldrá a la venta el 3 de marzo a un precio inferior a los 300€. El pack incluirá la consola, el dock, un enchufe cargador, un Joy-Con con soporte para convertirlo en mando, dos amplificadores para hacer los Joy-Cons más ergonómicos pero no incluirá ningún juego.