El gigante de streaming quiere que (antes de que termine este año) puedas elegir de qué va a ir el próximo capítulo de algunas de las series más conocidas de la plataforma.

Para empezar con este nueva opción, muy parecida a la de los libros infantiles Elige tu propia aventura, Netflix ha elegido el estreno de la quinta temporada de Black Mirror para probar el sistema.

Aún así, la opción de tomar decisiones en capítulos ya ha sido implementada en series infantiles El gato con botas: atrapado en un cuento épico, donde el niño/a debe elegir, al inicio del primer capítulo, con quién debe luchar el protagonista.

Tiene sentido que la obra de ficción elegida sea Black Mirror, que explora las nuevas implicaciones tecnológicas en la sociedad, para usar como herramienta de prueba de un nuevo sistema tecnológico para consumir contenido en vídeo en el que el espectador es el que elige.

Esta incursión en la programación televisiva forma parte de la nueva idea de TV interactiva; una fórmula combinada entre videojuego y TV que podría atraer a nuevos clientes y sembrar un nuevo precedente en cómo hemos entendido este tipo de entretenimiento hasta ahora.

Netflix cambió el modelo de negocio al que estábamos acostumbrados, ofreciendo temporadas enteras de golpe sin la necesidad de tener que esperar semana a semana a que se lanzara el capítulo siguiente, pero en cuanto a formatos de series y películas sigue siendo clásico y convencional.

El director de operaciones de Eko, Jim Spare; una empresa que produce espectáculos interactivos, cree que los juegos interactivos y las pantallas táctiles están pidiendo a gritos que el espectador que participe y esperan que esta creciente inversión de Netflix sea una señal de que este nuevo tipo de consumo ha llegado para quedarse.

“Es el momento adecuado para que la televisión interactiva se convierta en una experiencia principal”, dijo.

HBO, rival feroz de Netflix, lanzó su primer programa interactivo a principios de año; Mosaic, dirigida por Soderbergh, disponible en una app por separado.

El reto de esta nueva forma de consumo televisivo está en el precio de producción, número de páginas de guiones y, además, todos los extra para documentar cada uno de los escenarios posibles.