Neil Harbisson, 32, es una de esas personas que son como una ventana al futuro de nuestro especie. De hecho, según él, hace tiempo que dejó de ser humano.

Artista, músico y cyborg transespecie, de niño Neil no tenía color favorito. De hecho no parecía distinguir ninguno y en el hospital le diagnosticaron acromatopsia, una enfermedad poco común que solo le permite ver en escala de grises.

En 2004, después de desarrollar el software, el hardware y convencer a una clínica de llevar a cabo una operación que el resto habían tachado de no ética, se implantó una antena, la primera de hasta cuatro implantes que lleva a día de hoy en su cráneo.

Gracias a esta modificación que le ha valido el título de primer cyborg recnocido por un gobierno, Neil ahora percibe rayos ultravioleta, infrarrojos, escucha los colores a través de un software que traduce las frecuencias cromáticas en sonidos y tiene conexión a internet vía bluetooth.

De hecho, está conectado a la Estación Espacial Internacional y recibe los colores del espacio directamente a su cabeza en forma de vibración, al igual que imágenes, películas, música e incluso llamadas telefónicas. Su condición le ha llevado a crear una fundación, la Fundación Cyborg, que junto a la artista y coreógrafa Moon Rivas ayuda a los humanos a convertirse en cyborgs, defiende los derechos cyborgs y el cyborgismo como un movimiento artístico y social.

Gracias a su reciente colaboración con Arrels, Rewisor consiguió hablar con él por Skype (no pudimos hacerlo a través de su antena porque aún no tiene micrófono, habrá que esperar a la siguiente actualización) y nos contó en qué consiste su arte, su visión del transespecismo, las posibilidades de una utopía cibernética y su próximo implante, un nuevo sentido inspirado en la teoría de la relatividad de Einstein para percibir y alterar la noción del tiempo.

Rewisor: Eres un artista cyborg. ¿Cómo definirías tu arte, cuáles son sus soportes y qué diferencia a un artista cyborg de uno 100% humano?

Neil Harbisson: Un artista cyborg, para nosotros, es el arte de crear tus sentidos, de crear tus órganos y de diseñar tu percepción de la realidad.  En mi caso he diseñado un órgano que es la antena, que está implantado en mi cabeza, también he creado nuevos sentidos, que es el de sentido de percibir el infrarrojo y el ultravioleta, y a través de eso diseño mi percepción de la realidad. Así un artista cyborg se puede expresar a través de este nuevo sentido. Es como una fotografía, que tiene dos partes, por una lado hacer la foto y por otra revelarla. Así un artista cyborg primero se diseñaría sus sentidos para después expresarse mediante estos nuevos sentidos.

Rewisor: O sea que de alguna manera alteras las cosas para luego expresarlas como las percibes tú.

Neil Harbisson: Sí, pero el hecho de crear estos sentidos ya es arte para nosotros. El hecho de crear los sentidos y crear el órgano son obras artísticas. Para mí la antena es una obra artística pero que sucede en el cuerpo del artista, así en lugar de crear obras fuera del cuerpo, las creas dentro del cuerpo. Como la escultura solo que en lugar de moldear una piedra, moldeas tu cerebro.

Rewisor: Entonces la plataforma ¿es tu cuerpo o también la realidad, que la estás alterando?

Neil Harbisson: Mi plataforma es la mente más que el cuerpo. Pero también el cuerpo, en el caso de la antena es el cuerpo, en el caso del software que me percibe percibir los colores es la mente, que a través del cambio de percepción que esto te crea puedes crear obras externas.

Rewisor: Perdona que insista en lo de la realidad, ¿hasta qué punto es la realidad o tu percepción de la realidad lo que estás alterando también?

Neil Harbisson: Bueno, no existe una realidad. Todos tenemos nuestra realidad y todos percibimos de forma diferente y es imposible comparar la percepción de uno con la de otra. Que dos personas tengan los mismo órganos sensoriales no significa que percibamos las cosas de la misma manera.

Rewisor: ¿Consideras tu arte transhumanista?

Neil Harbisson: Bueno, yo me considero transespecie más que transhumanista, porque estoy añadiendo sentidos y órganos que nos son propios de mi especie pero sí de otras. El hecho de tener una antena es natural en otras especies, como percibir los ultravioletas, y el arte, que es el resultado, también lo considero transespecie por eso me siento más cómodo con el término transpespecie. Porque la definición de humano ya no me define. Un humano en principio no tiene antena, yo sí. Como la definición de humano ya no me define me siento más cómodo definiéndome como transespecie.

Rewisor: De todas formas, hay un sentido del que hablas que no correspondería con ninguna especie que es internet. Estás  utilizando internet como un sentido y eso está fuera de cualquier especie conocida.

Neil Harbisson: Sí, también estaría dentro de la definición de transespecie porque entra la creación de tu propia especie. El hecho de combinar sentidos en un mismo cuerpo ya es crear una especie nueva, porque la combinación de sentidos da resultado a una definición única de un cuerpo única de sentidos que uno pueda tener y por tanto en esta lista pueden entrar sentidos completamente nuevos que no pertenecen a ninguna especie.

Rewisor: ¿La antena está siempre estimulándote o puedes encenderla y apagarla a voluntad?

Neil Harbisson: No, está siempre encendida. Esta fue mi decisión. De la misma forma que nuestros órganos sensoriales están siempre encendidos, pues la antena también. Los ojos los podemos cubrir o cerrar, igual que las orejas o la nariz, pero siempre están encendidas. Si quiero dejar de percibir colores puedo cubrir la antena como cubriría mis orejas.

Rewisor: ¿Y qué radio de alcance tiene?

Neil Harbisson: Es que percibe el color dominante, así que si el color dominante está a un kilómetro es el que escucho. Es como una cámara.

Rewisor: ¿Y la conexión a internet también es constante? ¿La puedes controlar con comandos verbales? ¿Es de dos direcciones o solo de input?

Neil Harbisson: Es simplemente de input y esta conexión si la puedo conectar y apagar. Tengo cuatro implantes en la cabeza; uno es el chip de la antena, que este sí está siempre transmitiendo; dos otros son de la estructura de la antena y el cuarto es conexión a internet y se puede apagar. De hecho es conexión bluetooth por lo tanto es a través del móvil y si alguien me manda colores a la cabeza me los manda vía bluetooth. Si, por ejemplo, quiero conectarme a satélites lo hago a través del móvil.

Rewisor: ¿Tienes una app? O sea, es a través de un móvil, no de comandos verbales.

Neil Harbisson: Exacto, puede ser un móvil, un ordenador o cualquier dispositivo con bluetooth.

Rewisor: ¿Y la batería?

Neil Harbisson: De momento lo cargo a través de Qi externo, no sé cómo se llama… Es un material que te pones encima y se carga. Pero el objetivo no es usar Qi sino el flujo sanguíneo y eso ya hace un par de años que estamos buscando formas de que sea más seguro, pero será una turbina dentro del flujo sanguíneo, dentro de la vena, y esta turbina irá cargando el chip. El objetivo es usar la energía del cuerpo y no energía externa, ni siquiera la del sol.

Rewisor: En una entrevista en la radio ví (maravillas de YouTube y muy en línea con Neil, poder “ver” la radio) que podías hacer y recibir llamadas. ¿Es eso cierto?

Neil Harbisson: Sí porque al conectarse a internet puedo recibir llamadas, este Skype, por ejemplo, podría escucharla directamente en la cabeza pero no podría contestar porque la antena no tiene micrófono. Sería una conversación en una sola dirección.

Rewisor: ¿Y las imágenes? ¿Se te aparecen en la cabeza?

Neil Harbisson: Igual, por vibraciones. Igual que los colores con imágenes que se convierten en sonidos, igual con las imágenes que me mandan por internet. El mismo sistema.

Rewisor: ¿La has renovado alguna vez o es la misma que te instalaste por primera vez en 2004?

Neil Harbisson: No, está constantemente evolucionando. En 2004 era muy diferente, solamente había 25 colores y no había infrarrojos ni ultravioletas. Esos vinieron en 2008 o 2009, internet en 2013… o sea que va evolucionando. Es un órgano o una obra que va evolucionando a lo largo de la vida.

Rewisor: ¿Te estás planteando nuevos implantes?

Neil Harbisson: Sí, pero va a ser en un sentido completamente diferente y nuevo a lo que tengo. Es un órgano para el sentido del tiempo y va a ser circular, como una corona interna, circular, entre la piel y el hueso, con un punto de calor que va a dar la vuelta alrededor de la cabeza con el paso del tiempo. Entonces dependiendo de dónde noto el calor sabré qué hora es, por lo tanto será percepción del tiempo, en teoría perfecta. La cuestión es que si dentro de unos meses lo dejo de notar, percibiré el tiempo solo de manera subliminal. Cuando esto pase, voy a ver si modificando la velocidad en que el calor se mueve, puedo modificar mi percepción del tiempo.

Porque el tiempo es una percepción, de la misma forma que 5 minutos son lo mismo para todo el mundo, pero la percepción es única para cada uno, y a veces para nosotros mismos, depende del momento, lo que quiero ver es si teniendo un órgano para percibir el tiempo podemos o no manipular nuestra percepción del tiempo. Cuando mi cerebro se acostumbre al órgano podré hacer pequeñas alteraciones, moverlo más rápido y más despacio a ver si cambia mi percepción del tiempo. Si eso pasa voy a poder viajar en el tiempo, porque puedo hacer que vaya adelante o atrás, o si quiero que el tiempo vaya más despacio puedo programarlo para que se mueva más despacio; si estoy en un avión voy a poder ponerlo en flight mode para que viaje en el mismo tiempo que el avión y tener quizás menos jet lag. Básicamente es poner en práctica la teoría de Einstein, la relatividad del tiempo, y ver si es relativa o no, y creo que es muy posible que sí.

De la misma forma que teniendo un órgano para la visión puedes crear ilusiones ópticas, con un órgano que mida el tiempo podremos crear ilusiones de tiempo y eso nos permitirá modificar como es el tiempo. Eso lo haré este año, primero será un exo órgano, lo llevaré por fuera, y más adelante me lo implantaré. Ahora se está imprimiendo en Nueva York.

Rewisor: ¿Imprimiendo en tejido orgánico?

Neil Harbisson: No, en una silicona biocompatible.

Rewisor: Háblanos de la Fundación Cyborg, ¿cómo surgió?, ¿cuánto tiempo lleva y cuáles son su metas?

Neil Harbisson: Pues, éste es el séptimo año y se ha convertido en una plataforma internacional donde la gente se encuentra. Hay mucha gente que quiere ser cyborg, o se siente cyborg y es una comunidad donde la gente se encuentra. Una plataforma online, también que crea diferentes workshops en universidades y eventos relacionados con la creación de nuevos sentidos y nuevos órganos, para que ser cyborg sea más aceptado socialmente.

Rewisor: ¿Puedes entrar en la plataforma sin ser cyborg?

Neil Harbisson: Sí.

Rewisor: Se dice que eres el primer cyborg reconocido por un gobierno. ¿Cuánto hay de cierto en eso?

Neil Harbisson: Bueno, eso es una anécdota que se convirtió en noticia nacional y después salió en todas partes. Fue una situación un poco incómoda para mí porque el gobierno británico no me dejó renovar mi pasaporte porque en la foto salía algo electrónico y yo decía que no era un aparato, era una parte del cuerpo. Yo les dije que yo era un cyborg, que no era un aparato tecnológico sino que ‘yo’ era tecnología. Eso le hizo gracia a un diario local de un pueblo de Inglaterra, lo sacaron y se hizo una montaña.

El hecho de que yo dijese que me sentía cyborg y me renovasen el pasaporte ha hecho que la gente diga que esa fue la primera vez que un gobierno reconociese a alguien que se defina como cyborg.

La fundación está para eso, para defender a esa gente que se siente cyborg y en caso de una situación incómoda, o de exclusión o bullying, hay abogados para defender a cualquier personas que se sienta tecnología para defender el derecho a ‘ser’ tecnología.

Rewisor: Algo de lo que hablamos mucho es cómo de repartirá la cibernética debido a las diferencias económicas o sociales y el acceso a la tecnología. ¿Crees que la cibernética difuminará nuestras diferencias o, al contrario, las hará más grandes?

Neil Harbisson: Ser cyborg no tiene conexión con tener dinero o no. Ahora mismo por 25 dólares te puedes mezclar con tecnología y aumentar tus sentidos. En 2007 creamos unos pendientes que son permanentes, te los pinzas en las orejas y son como un sensor infraarrojo y un vibrador, cada vez que hay alguien detrás de ti, vibran. Eso te da retrosception. Estamos vendiendo el sentido del norte con cyborgness por un precio mucho menor que el de la mayoría de móviles que se están vendiendo y realmente el ser o no ser cyborg no tiene que ver con el dinero, tiene que ver con la voluntad de diseñarse a sí mismo.

Es diseñar tu cerebro o tu percepción de la realidad lo que te hace cyborg.

Quizás nos sorprendemos y vamos a ver que en África habrá más cyborgs porque hay más culturas que tienen menos miedo a alterar su cuerpo e incluso su mente con cosas que toman.

Rewisor: Bueno, pero una cosa son unos pendientes que te den retrosception por 25 dólares y otra muy distinta implantarte unas piernas sobrehumanas. Si hablamos de un futuro en el que podamos cambiarnos extremidades, por ejemplo, o incluso potenciar tu capacidad cerebral y eso entra en un mercado que, de momento, va sujeto a intercambios económicos, eso podría crear unas brechas bastante jodidas.

Neil Harbisson: No, porque el aumento del 3D también está bajando mucho los precios. Creo que es mucho más complejo el acceso a universidades o a información que el añadirte un sentido o un órgano, que lo veo más democrático y accesible.

La entrevista se mantuvo por Skype y ha sido parcialmente editada pero puedes escuchar la edición sin cortar aquí, o visitando WATTBA, nuestro podcast alojado en Spreaker.

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