La taquilla no suele ser fácil de conquistar, sobretodo en verano. Algunas películas que parecen estar destinas al éxito fracasan, otras que desaparecen de una semana para otra… Los estudios luchan por comprender cómo funciona este periodo del año, y en esa lucha, la productora Warner Bros parece haber tomado la delantera con ‘Megalodón’.

Esta última película de Jason Statham protagonizada por un tiburón gigante llegó a la cartelera hace ya unos días, y desde entonces no ha dejado de dar una alegría tras otra. El estudio hizo una inversión muy arriesgada que está consiguiendo recuperar que a pesar de las críticas.

El por qué del taquillazo

Esta película de suspense y acción de ciencia ficción está protagonizada por un tiburón prehistórico de casi 23 metros conocido como Megalodón hecho con inteligencia artificial. Desarrollado por Intel y creado por Scanline VFX utilizando el software Ziva VFX , el Megalodón fue creado por animadores VFX en tiempo récord y con una precisión realista del más alto nivel, desde la forma en que el tiburón se mueve en el agua hasta sus músculos y piel.

El secreto parece quedar al descubierto; la tecnología IA es la que permite a las películas crear gráficos increíblemente detallados y realistas mientras ahorra tiempo. Eleva al arte la creación de películas y mejora considerablemente la experiencia de la audiencia.

“En Intel, nos esforzamos todos los días para hacer que lo increíble sea posible, y es emocionante ver que nuestros 2.500 procesadores escalables Intel Xeon son los responsable de dar vida al tiburón Megalodón en la gran pantalla”.

– Julie Choi, directora de comercialización de IA, Intel.

¿Cómo ha logrado darle un mordisco a la taquilla?

Una de las grandes ventajas del uso de procesadores escalables Intel Xeon es que permiten generar datos de entrenamiento increíbles. Cuando se quiere formar un proceso de aprendizaje automático, es necesario saber cómo se comportará algo para anticiparse, o extrapolar cómo espera que se comporte algo, en este caso, el movimiento del tiburón en sí. La tecnología Intel Xeon ayudó a los creadores de la película a hacer eso de manera rápida y eficiente y de la manera más realista posible.

Según cuenta Stephan Trojansky, presidente y supervisor de VFX de Scanline, para crear el asombroso tiburón necesitaron un rendimiento brutal en su sistema informático.

Hace años, se habría necesitado una gran granja de renderizado y una gran tripulación para una cantidad muy pequeña de imágenes, hoy pueden usar 2.500 procesadores Intel Xeon con casi 100.000 núcleos que se utilizan para calcular todas las necesidades de la película. Esto permite iteraciones rápidas y la capacidad de presentar múltiples opciones al director.

O sea, que se pueden hacer tomas viendo el resultado final desde el mismo rodaje, y así no se tiene que esperar a la post-producción para añadir los efectos, que es fundamental para obtener los mejores efectos visuales posibles .

La animación digital no es una novedad, pero ver cómo se usa la inteligencia artificial y los resultados que produce si nos deja con la boca abierta. La clave de este súper éxito en taquilla parece ser el realismo y a nosotros solo nos queda ir a comprobarlo nosotros mismos al cine.

¿Haréis vosotros lo mismo?