Hablamos con la periodista que lanza hoy su libro, “El enemigo conoce el sistema”, publicado por la editorial Debate, de Penguin Random Books. Un ensayo sobre la extracción de datos, la muerte de la privacidad y la manipulación a escala tras la era de la economía de la atención.

Marta Peirano participó en un documental de TVE sobre hackers a mediados de los 90. Desde ese momento se ha dedicado a investigar, analizar y divulgar sobre redes sociales, internet y el impacto social, económico y político de la tecnología.

En su nuevo libro analiza los distintos agentes que forman parte de este nuevo orden mundial de extracción de datos masivo en favor de un sistema capitalista que antepone el beneficio económico al bienestar social y/o individual.

Es curioso (y hasta podría decir que un poco inmoral) cómo un libro que arranca visibilizando la explotación de nuestras fragilidades humanas y su tendencia a la adicción utiliza un ritmo, un vocabulario y un sentido del humor que hace imposible dejarlo a un lado.

Haciendo uso de ejemplos muy bien seleccionados, Peirano articula de manera terroríficamente entretenida la forma en la que los gobiernos (tanto los totalitarios como los supuestamente democráticos), las grandes corporaciones y las grandes fortunas luchan por datificar al máximo el mundo en el que vivimos para maximizar sus ganancias a medida que van creando una brecha más grande entre los poderosos y los indefensos.

Hackeo mental para organismos vulnerables

Peirano responde con rapidez a la pregunta de quién le hace el trabajo a las grandes potencias tecnológicas: nosotros. Usando como ejemplo a la industria del perfume, que trabaja para generar olores que nos hacen comprar más en las tiendas, comer más patatas fritas de las que nos conviene y pedir una segunda hamburguesa cuando lo que necesitamos es ir al gimnasio, Marta describe cómo los diseñadores de aplicaciones e interfaces han convertido nuestros teléfonos en máquinas tragaperras.

“El papel que juegan Skinner (…) y B. J. Foggs (…) es que se pueden automatizar determinados comportamientos utilizando recursos muy concretos”. El padre de la psicología conductista y el fundador del Laboratorio de Tecnología Persuasiva de Stanford descubrieron en momentos diferentes lo fácil que era modificar el comportamiento de las personas. Como dice Marta, “nos han hackeado la cabeza”.

Los principios de Fogg y Skinner han sido la biblia de Silicon Valley. Gracias a ellos se han diseñado los dispositivos que acaparan nuestra atención y que con cada una de nuestras interacciones, ya sea pasiva o activa, se traduzca en información que los ingenieros al otro lado de la pantalla, los cables de fibra óptica y los omnipresentes repetidores analizan y utilizan para sus propios fines.

Facebook, Google, Twitter y el resto de plataformas y servicios han convertido el mundo en un laboratorio monolítico de extracción de datos en tiempo real que permite conocer, anticipar y modificar nuestro comportamiento.

Los planes de los ‘Peter Thiels’

En un momento Marta me confiesa que, aunque no se menciones en ningún momento, su libro es un libro sobre el cambio climático.

Esto surge tras la pregunta de quién le da más miedo, los políticos populistas, como Trump o Bolsanaro, o empresarios con planes a largo plazo como Peter Thiel. Sin duda son los Peter Thiels del mundo, que tienen una agenda clara y un propósito. Según Marta, no es que crean en retos como el cambio climático, “claro que creen en el cambio climático, para ellos es un oportunidad”.

El empresario que se hizo multimillonario gracias a PayPal y sus inversiones tempranas (fue el primer inversor de Facebook) ha creado Palantir, una red de vigilancia masiva a nivel internacional, otorgándole a él y a sus clientes un poder que es peligroso en manos de una sola persona.

Puedes escuchar nuestra conversación de casi una hora hablando acerca de la fragilidad de la democracia, el 5G y quiénes son las personas que están trabajando en la sombra para construir el futuro que les conviene.