En el futuro tu coche se conducirá solo como una buena máquina autónoma, pero ¿cómo fiarte de que sea una buena máquina moral? Una vez más, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) viene al rescate.

La Máquina Moral, The Moral Machine en inglés, es un juego online gratuito del MIT en el que el jugador se enfrenta a decisiones morales similares a las que se enfrentarán las inteligencias artificiales de los coches autónomos.

El dilema del tranvía moderno

¿Debes matar a un grupo de ancianos que circulan en su coche para salvar a un bebé y a su madre? ¿Es justo atropellar a tres delincuentes y un mendigo para salvar al doctor y el abogado que viajan dentro?

Estas son las preguntas que plantea La máquina moral en una secuencia de tests similares a los del examen del carnet de conducir que recrean el dilema del tranvía.

Los ingenieros del MIT han desarrollado este juego ya que ahora es más importante que nunca responder a estas preguntas. Esta toma de decisiones se está codificando para la programación de los softwares de los coches y otros vehículos autónomos.

La idea es ayudar a los seguros y reguladores determinar responsabilidades en caso de accidente. ¿Debe ser el conductor, el propietario del software o la propia IA quien asuma la culpa? Además de jugar puedes crear tus propios escenarios y darles un título.

La máquina moral no pretende juzgar tu comportamiento pero si te dará una idea de qué se esconde detrás de tu toma de decisiones mostrándote a quien has decidido salvar con más frecuencia y a quién no.

Las decisiones pueden ser por varios motivos y el juego los contempla todos. Puedes decidir en base a género, edad, clase social o la forma física.

Tus respuestas junto a las de jugadores de todo el mundo son archivadas y analizadas para ayudar a los ingenieros a hacerse una idea de cómo funcionan nuestras mentes en situaciones límites. Algún día puede que los datos sirvan para ayudar a los coches a decidir la mejor opción (en caso de que la haya) en una ciudad ajetreada, llena de factores prácticamente impredecibles.