La gente suele asociar la marca Nintendo y a los juegos de su ecosistema (sobre todo los Marios, Luigis y compañía) a infancia y niñez, dando la ficticia impresión de que éstos son obras para los más pequeños de la casa. Y, si bien es algo lógico debido a que donde se ha hecho fuerte la compañía nipona los últimos años ha sido con el público joven, las obras creadas por Nintendo -casi- siempre rozan la excelencia. Una excelencia que todos podemos disfrutar.

Hoy tenemos entre manos el que es, para mí, el tapado del año: “Luigi’s Mansion 3”, el tercer juego de una saga que por fin llega a Nintendo Switch y que lo hace por la puerta grande. Pero, ¿qué hace a este título convertirse en un imprescindible? Vamos a explicarlo.

La historia de siempre… que siempre funciona

Para situar el juego y para que nos hagamos todos una idea el título comienza con un autobús en marcha y con un plantel de viajeros de primer nivel: Mario, Luigi, Peach y Toads (tres concretamente). Todos ellos se dirigen a un gran hotel para disfrutar de unas -suponemos- merecidas vacaciones.

Una vez allí y tras comprobar que no hay nada raro pasamos nuestra primera noche… que podría haber sido la última, si no fuera porque nos libramos de ser atrapados por el Rey Boo, que tras conseguir liberarse del laboratorio del Profesor Fesor ha decidido vengarse. Y lo tiene prácticamente hecho, ya que ha conseguido atrapar en cuadros a los tres Toads, a Peach y a Mario. Sólo quedamos nosotros, el bueno de Luigi, para salvar el viaje.

La historia nos lleva a recorrer todas las plantas del hotel (15 pisos y dos sótanos) en las cuales acechan los fantasmas, los peligros y los puzles. Poco a poco hay que ir ascendiendo pero, por fortuna, no estaremos del todo solos en esta aventura, ya que nada más empezar un brillante -y viejo- conocido nos echará una aspiradora, digo una mano. Nada nuevo por aquí, pero es que en las grandes IPs de Nintendo las historias no están para enamorarnos, de eso se encargan otras cosas.

La jugabilidad como pilar de todo

El juego es divertido. Y no sabéis cuánto. Sosteniéndose en unas mecánicas que se van complicando conforme avanza la trama para así dotar de profundidad y dinamismo los combates, Luigi tiene que pensar bien qué herramienta o qué movimiento hacer para combatir un fantasma o para resolver un puzle. El juego es un reto de 15 horas que no aburre en ningún momento.

Armados con una aspiradora (que usaremos tanto para absorber fantasmas como para alejar objetos), una linterna (que o bien hace corpóreos a los fantasmas y nos permite atraparlos o también nos revela mobiliario oculto) y un lanza desatascadores, Luigi (ósea, nosotros) tiene que sortear todos los peligros que se le interpongan. Y no son pocos.

El juego es muy plástico, consiguiendo transmitir el tacto, el peso y la forma de los objetos, cosa que es todo un reto para una consola tan modesta como es Nintendo Switch. Por ejemplo, absorber arena en el piso que nos lleva a un desierto con pirámides me entretuvo durante 15 minutos. Os lo prometo, me tiré un cuarto de hora absorbiendo arena porque me parecía realmente placentero hacerlo: por el sonido, por la música de fondo, por el realismo con el que va desapareciendo las dunas…

Los combates, sin bien bastante sencillos, cuando nos llevan a enfrentarnos contra los Final Bosses de cada zona ya se vuelven algo serio, siendo un reto a nivel de habilidad como a nivel de rompecabezas, ya que debes descubrir la mecánica correcta para hacerles daño. Esto hace que cada piso sea un reto, y como el juego lo sabe, el camino al jefe final te va dando pequeñas pistas para que sepas como debes afrontar el combate.

El apartado visual, artístico y sonoro son sobresalientes

A lo mejor pensabais que aquí acababan las cosas buenas, pero no. Aquí llegan tres patas que consiguen que los cimientos asentados arriba se afiancen en el suelo con mucha más fuerza.

Para empezar el juego se ve muy bien, yendo en consola a unos sólidos 30 FPS y a Full HD, las aventuras de Luigi son agradables de ver, ya sea en portátil o en televisión (incluso en las teles 4K se ve bien, ya que el juego al ir nativo a 1080p el reescalado a 4K es bastante limpio). Un buen trabajo del equipo de optimización, más teniendo en cuenta las físicas del juego y la riqueza en detalles que tiene cada sala.

Si pasamos al apartado artístico puedo aseguraros que estamos ante el pináculo de la carrera de muchos de los profesionales que han trabajado en este juego. Cada planta es única, creada con una imaginación y un ingenio realmente exquisito. Son 15 pisos donde no dejan de sorprenderte, con los entornos más variopintos y diferenciados que he visto en mucho tiempo y con una riqueza en detalles, secretos y guiños a otras sagas que hacen pararse en cada estancia para descubrirlo todo.

En cuanto al tema sonoro el título juega con una banda sonora que va desde el hilo musical propio de un hotel (que es, justo, donde estamos), a momentos álgidos de música (sobre todo con los jefes finales) pasando por el sonido ambiente típico de ciertas zonas (como cuando entramos a una piscina cubierta y podemos apreciar el ruido de los motores y el golpeo del agua en las paredes de la piscina). Además, y no menos importante, de haber cuidado a la perfección el sonido de cada objeto al ser desgarrado, absorbido o estrellado.

¿Un candidato al GOTY del año?

Para mi sin duda, este juego es notable. Y notable alto, de esos títulos que son imprescindibles y que para mí se sitúa como uno de los tapados de 2019 y como un candidato a llevárselo todo. Pero, por desgracia, no es todo lo bueno que podría ser.

Luigi's Mansion 3 mecanicas

Tiene sus fallos, aunque parezca que no tras hablar durante largos minutos sobre sus bondades. Pero el alargamiento artificial de la duración del juego con giros de guion nada convincentes y que solo buscan que nos tiremos un par de horas más pegados al mando no le sienta nada bien.

Y por no hablar de que, en las pocas ocasiones en las que puede evitar el clásico “Sota, Caballo y Rey” que vemos todo el rato para resolver los conflictos, decide no hacerlo para llevarnos a hacer lo mismo que llevamos haciendo durante las últimas 15 horas.

Quitando esto, ya que puede parecer un final algo bajonero, el juego es un imperdible. Si tenéis una Nintendo Switch no puedo más que recomendaros que os lo compréis. No os arrepentiréis.