Hace unos días te hablábamos del primer coche diseñado en VR, gracias a una IA, e impreso en 3D. Hoy volvemos a hablar de coches impresos en 3D, pero en ese caso del proyecto llevado a cabo por la empresa automotriz con base en Hong Kong X Electrical Vehicle Limited (XEV) y la compañía de materiales de impresión 3D con sede en Shanghai, Polymaker. El vehículo ha sido diseñado en Italia y fabricado en China.

El cofundador y CEO de Polymaker, Luo Xiaofan, ha descrito el producto como ‘real’, refiriéndose a que:

“Al decir real, quiero decir que también hay muchas otras compañías que usan la impresión 3D para la producción. Pero nada se puede comparar realmente con LSEV en términos de tamaño, escala e intensidad “.

El vehículo LSEV, es más pequeño que el Smart ForTwo, cuyas dimensiones son: 2,49 m de largo, 1,3 metros de ancho y 1,5 m de alto. Su peso es de 449 kg y su velocidad máxima es de 69 km por hora, con una autonomía de 149 km. Sí, el vehículo está pensado para operar en cascos urbanos.

Destinado al mercado global con fabricación directa de cliente a fabricante, significa que los clientes podrán ponerse en contacto directamente con la fábrica para pedir su automóvil.

Lo más interesante de este proyecto ha sido la reducción de los componentes de plástico individuales de 2.000 a 57. Para que te hagas una idea, los vehículos fabricados de forma convencional tienen un peso de 2.000 a 2.650 libras, según Polymaker. Este logro ha conseguido que se reduzca considerablemente el coste de producción.

XEV afirma que tan solo necesita tres días para producir el vehículo y tenerlo listo. Los materiales de impresión 3D incluyen nailon mejorado, ácido poliláctico y poliuretano termoplástico (similar al caucho). Las únicas partes visibles que no se imprimen en 3D son el chasis, asientos y componentes de vidrio.

Las primeras entregas a clientes en Europa y Asia empezarán en abril de 2019 por un precio de $10.000. Según la compañía, ya ha obtenido 7.000 pedidos, cuya mayoría de clientes son europeos.