El mundo de las influencers vuelve a estar en boca de todos, ahora el escándalo ha saltado en el mundo de la belleza y los influencers estadounidenses. Estos chicos son los que se encargan de probar los nuevos productos de maquillaje y cuentan su experiencia en YouTube o en Instagram para influir en la decisión de compra de miles de personas.

Y es que el mundo de l@s influencers ya es un negocio muy a tener en cuenta.

¿Sabías que ya se puede ir a la universidad para convertirse en un influencer de éxito? Este año la Universidad Autónoma de Madrid ofrece por primera vez el título Intelligence Influencers: Fashion & Beauty y es que, ya está demostrado que uno puede ganar mucho, pero que mucho dinero en las redes sociales, especialmente si te interesa la moda y la belleza.

El escándalo…

Todo empezó hace un par de días con un vídeo de Marlena Stell titulado “Mi verdad sobre la comunidad de belleza”. Además de influencer de belleza, Stell es la fundadora de Makeup Geek, una marca de maquillaje conocida por comercializar productos libres de crueldad animal.

En el vídeo, una Stell honesta y conciliadora explica que su empresa ha tenido problemas en el último año y que ha tenido que
dejar de hacer campañas de publicidad con las influencers más populares porque ya no puede permitírselo. “No tenemos 60.000 dólares para pagarle a alguien por un vídeo, y esas son las tarifas que nos están enviando”, dice.

Hace poco, una compañía que ofrece servicios de organización y programación en redes sociales, publicaba una lista con las celebridades e influencers que más dinero ganan en Instagram y llama la atención que, entre tanta Kardashian y Jenner, las que más dinero ganan son expertas en maquillaje, fitness y belleza.
Por eso, según cuenta Stell, algunas compañías se han hecho eco de este sentimiento, diciendo que no están obteniendo el rendimiento de sus tremendas inversiones.
“Es un momento muy competitivo”, dice ella. “Hay miles de influencers de belleza que solo quieren hacerse un nombre por sí mismos … Lamentablemente, lo están haciendo solo porque quieren ser ‘famosos’. Quieren tener un buen sueldo. Quieren ir de viaje. Quieren tener la fama y no compartir realmente el amor de la industria de la belleza “.
 

 Algunos no están de acuerdo…

Hablar mal de un producto para dañar una marca a cambio de dinero es poco ético. Pero hacerlo sin etiquetar el vídeo como un anuncio es ilegal, así que muchos influencers de belleza han puesto el grito en el cielo.

 
“Nunca he oído que esto ocurra y piensa lo que quieras, pero la mayoría de nosotros avisamos de los patrocinios. No puedo esperar para hablaros sobre personas como el hombre que publicó esto en un vídeo muy pronto”, tuiteó James Charles, que tiene 7,7 millones de suscriptores en YouTube.
 

A quien Charles se refiere es a Kevin James Bennet, un exitoso maquillador de Nueva York que ha ganado un Emmy quién, en un post de Instagram, decidió agradecer a Stell “el valor de publicar un vídeo exponiendo lo que está pasando en la industria cosmética”, pero añadió algunos datos que han levantado ampollas entre las grandes influencers.

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I'd like to thank @marlenastell for having the courage to publish a YouTube video exposing what's going on behind the scenes in the cosmetic industry. I've attempted to shed light on the mobster-like behavior of top-level beauty influencers and their management… and I've been accused of jealousy, called a liar and hater. FACT: A brand I consulted with asked me to inquire about working with a top-level beauty influencer. The influencer's management offered me these options: 1) $25K – product mention in a multi-branded product review. 2) $50K-$60K – dedicated product review (price determined by length of video). 3) $75K-$85K – dedicated negative review of a competitor's product (price determined by length of video). 4) A minimum 10% affiliate link or code to use on IG and YT. Yes, option #3 is legit – payment to damage the competition's business. I told you it was mob-like behavior. The demands and threats of "influencers" and their management have GOT TO STOP. The lack of disclosure by top-level influencers is FRAUD and it's time for the Federal Trade Commission (FTC) to step in, start charging fines and shut this bullsh*t down. To the followers/subs who STILL refuse to believe their idols are thugs – pull your head out of your favorite beauty influencer's ass and SEE what's actually going on in this industry. #beautyinfluencers #fraud #FTC #makeup #makeupeducation

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La publicación ha sido divisiva para la comunidad

 Pero aún no termina el capítulo aquí. Ayer mismo Pretty Pastel Please, una influencer de belleza con 180.000 suscriptores en YouTube, aportaba el punto de vista insider que faltaba en esta historia.
La australiana asegura las afirmaciones hechas por Bennett son “100 por ciento verdaderas” y que ella misma ha sido testigo de cómo las marcas buscan a las influencers para crear vídeos negativos sobre su competencia.

El video, “OBTENCIÓN DE $ 85,000 PARA UNA REVISIÓN NEGATIVA”, es la primera parte de una serie que explora el mundo de los influencers. Pretty Pastel Please cuenta que ella misma ha visto de primera mano cómo las empresas piden a los influencers que elogien sus productos mientras echan pestes de la competencia.
 

La conclusión de la influencer no es solo que obviamente las transacciones de dinero a cambio de reviews negativas existen, sino que ocurren a diario. Solo hacen falta una marca sin escrúpulos y una persona con muchos seguidores para cerrar el trato. Y, como muchas veces la marca y la influencer están en países distintos, el delito ni siquiera se persigue.

“Estoy tratando de crear conciencia en este video para explicar a la gente el mundo secreto de los influenciadores, lo que sucede detrás de las escenas que ustedes nunca ven”, dice. “Ustedes estarían tan sorprendidos por la cantidad de influencers que nunca revelan que su contenido está patrocinado”.
 Aquí el problema está en que, como siempre ocurre, no podemos meter a todo el mundo en el mismo saco porque puede, que cada uno en su postura, tenga razón. Los influencers honestos se enfadan cuando los comparan con los deshonestos, y por otro lado los influencers más críticos que no ganan nada exponiendo estos trapos sucios.
Esperamos que Pretty Pastel Please publique el siguiente capítulo pronto para seguir descubriendo los detalles de esta industria millonaria y ton tan de color de rosa como se pinta.