Un científico chino conmocionó al mundo en noviembre cuando informó, a través de una campaña mediática bien coordinada que incluía videos exclusivos de AP y YouTube, que había creado los primeros bebés del mundo editados genéticamente con CRISPR: un conjunto de chicas gemelas, con un tercer bebé CRISPR en camino.

En ciencia, en los últimos años, se ha desencadenado la revolución CRISPR. CRISPR / Cas9 o CRISPR, como se lo conoce, es una herramienta que permite a los investigadores tratar de controlar qué genes se expresan en plantas, animales e incluso humanos; para eliminar rasgos indeseables y, potencialmente, agregar rasgos deseables. Suena genial, ¿no?

Dos meses después, una investigación del gobierno chino descubrió que He Jiankui “violó gravemente” las leyes estatales en busca de “fama personal y fortuna”. Según un informe de la agencia de noticias del estado de Xinhua, evitó la supervisión y fingió una revisión ética. También uso métodos de edición de genes potencialmente inseguros e ineficaces en los niños. Aun así, eso no quita lo más asombroso – parece ser que consiguió su objetivo.

Un gen llamado CCR5

El objetivo declarado del experimento de Jiankui era deshabilitar un gen llamado CCR5 para que las niñas pudieran ser resistentes a una posible infección del VIH /SIDA y ha justificó su experimento de dos maneras: primero, presentó un caso humano en la charla en la reunión de Hong Kong, diciendo que el padre de las niñas tenía VIH y quería asegurarse de que sus hijos nunca sufrirían como él. En segundo lugar, presentó un caso científico: en un vídeo de YouTube dijo que el CCR5 es una mutación genética bien estudiada y que existe un “valor médico del mundo real” para descubrir cómo se puede usar el CRISPR para paralizarlo y prevenir el VIH / SIDA. En otras palabras, sintió que el uso de la tecnología CRISPR era médicamente apropiado.

Un resumen rápido de lo que es CRISPR

La breve explicación es la siguiente: en los últimos nueve años los científicos han descubierto cómo explotar una peculiaridad en el sistema inmunológico de las bacterias para editar genes en otros organismos: plantas, ratones e incluso seres humanos. Con CRISPR, ahora pueden realizar estas ediciones de forma rápida y económica en cuestión de días, en lugar de semanas o meses.

La edición de genes en sí no es nueva. Varias técnicas para eliminar genes han existido años atrás. Lo que hace que CRISPR sea tan revolucionario es que sea tan preciso: la enzima Cas9 se “coloca” donde se le indique. Y es increíblemente barato y fácil: en el pasado, podría haber costado miles de dólares y semanas o meses de alterar un gen. Ahora puede costar solo $75 y solo tomar unas pocas horas. Esta técnica ha funcionado en todos los organismos en los que se ha probado.

Y si quieres una versión más larga y en profundidad, puedes leer sobre CRISPR aquí.

Explorando nuevos métodos

Investigadores centrados en fertilidad también están explorando formas de probar embriones sin emplear una biopsia. El Centro de Medicina Reproductiva de Colorado (CCRM, por sus siglas en inglés), una de las clínicas de fertilidad más grandes de Estados Unidos, ha iniciado un ensayo clínico para un enfoque que analiza la pequeña cantidad de ADN liberado de embriones en una placa de laboratorio en lugar de las células del embrión en sí.

PGT: escaneo de embriones

PGT es un método de escaneo de embriones fuera del útero para identificar anomalías genéticas. Después de que los óvulos y los espermatozoides sean fertilizados fuera del cuerpo en las etapas iniciales de la FIV, se usa una aguja delgada para extraer solo unas pocas células de los embriones resultantes. Esas células se analizan para detectar determinadas condiciones genéticas. Los padres pueden elegir qué embriones quieren usar, y el resto del proceso de FIV procede de la manera habitual. (Los otros embriones se congelan, se desechan o se donan para investigación médica). La tecnología brinda a las familias la capacidad de erradicar enfermedades genéticas mortales como la enfermedad de Huntington, la fibrosis quística o el síndrome de Wiskott-Aldrich de su árbol genealógico.

Mandy Katz-Jaffe, directora científica de CCRM, dice que este método podría ser menos costoso que las pruebas actuales, y que podría mejorar la posibilidad de que una paciente quede embarazada con un hijo completamente sano ya que se destruirían menos embriones en el camino. Su clínica usará la tecnología primero para detectar aneuploidía; Si funciona tan bien como las pruebas de embriones tradicionales, lo expandirán a los trastornos de un solo gen.

Paula Amato, endocrinóloga reproductiva de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon, dice que la herramienta de edición de genes CRISPR podría usarse junto con el PGT para corregir embriones que albergan mutaciones genéticas.

“Si resulta ser seguro, ¿por qué no lo usaríamos?”

Dice Amato de CRISPR. Pero el éxito mismo de tal proceso crearía una serie de problemas éticos nuevos en torno a la reproducción. La misma tecnología que podría usarse para eliminar los genes causantes de enfermedades en los embriones podría usarse algún día para crear los llamados bebés de diseño.

¿Quieres un bebe con ojos azules, pelo negro, piel oscura, aventurero e inteligente? En un futuro tener un bebé podría ser como elegir un entrante en un restaurante, con menú del día y ofertas incluidas. Aunque la idea de que la tecnología está atravesando miles de diferentes etapas sigue siendo bastante sorprendente y hay mucha polémica alrededor.

Con más opciones disponibles para diseñar los genes de nuestros hijos, los padres se enfrentarán a decisiones que las generaciones anteriores nunca tuvieron que considerar. Eso tiene importantes ramificaciones para las futuras familias y para la sociedad en general. Puede que incluso esto se produzca en un tipo de ‘Juegos del Hambre’ donde se clasifiquen aún más a los niños para ver quien es más fuerte, más listo, etc…

¿Es ético evaluar el riesgo de enfermedad pero no la personalidad predicha? ¿Qué pasa con los problemas de salud mental o una predisposición al autismo?, ¿debería permitirse a los futuros padres decidir por sí mismos o deberían las sociedades en su conjunto determinar qué es lo más ético? A pesar de la dificultad de la conversación estas tecnologías son ya una realidad. ¿Dónde ponemos el límite?