Hace no mucho os traíamos unas confesiones que hizo Mark Zuckerberg a sus empleados entre las cuales, precisamente, hablaba de Libra y de las dudas que tenían sobre ésta debido a que los organismos reguladores les estaban poniendo trabas. Pues bien, ahora, además de los problemas legales, a Mark le surjen otros contratiempos, pero esta vez por parte de sus socios. O más bien, sus antiguos socios.

Pero, para empezar, ¿qué es Libra? “Libra, anteriormente conocida como GlobalCoin o Facebook Coin) es una criptomoneda propuesta por el conglomerado de redes sociales estadounidense Facebook. La noticia de la moneda se filtró por primera vez a mediados de junio, y se anunció formalmente el 18 de junio de 2019″. Esta descripción es la que podemos leer en la Wikepedia y resume, en esencia, lo que es Libra en tanto a quienes son sus responsables, de cuando data su existencia y quienes la apoyan.

La gran diferencia de Libra respecto a las demás criptomonedas, como pueden ser el Bitcoin o Ethereum, es que ésta no es especulativa, teniendo como objetivo ser una moneda segura y estable que intentará evitar los enormes cambios de valor que sufren las otras criptodivisas. Para ello, desde su nacimiento contó con el apoyo financiero de las grandes compañías del sector como eran MasterCard, Uber, Visa, Vodafone, Lyft, PayPal, eBay o Spotify, entre otras.

Libra la criptomenda de Facebook socios

El objetivo de esta establecoin, como algunos la llamaban por su valor no volátil, es la de fomentar la transferencia de dinero en los países en vías de desarrollo como primer paso, para después expandirse por todo el mundo, siendo una alternativa fiable a la hora de pagar y comprar.

Y, como desde un principio, Facebook no tenía el poder suficiente, decidió crear la Libra Association, donde los principales agentes bancarios y financieros del mundo apoyarían y darían soporte a Facebook en todos los sectores en los que no tuvieran infraestructura como, por ejemplo, las aplicaciones de pago o las telecomunicaciones, dos cuestiones clave a la hora de desarrollar el proyecto.

Si bien la teoría y lo propuesto suena bastante bien (sin duda una criptomoneda no especulativa y que ayuda a los países en vías de desarrollo a crecer y tener formas de pago seguro es un proyecto a tener en cuenta), ahora la espantada de socios está poniendo en peligro la viabilidad del proyecto.

Y no decimos la espantada por ser alarmistas, sino porque es lo que parece, ya que ya son siete las empresas que han abandonado la Libra Association: Bookings Holdings (los de Kayak), PayPal, Visa, MasterCard, eBay, Stripe y Mercado Pago. Como veis, estamos hablando de las empresas más potentes que formaban parte del conglomerado.

Libra la criptomenda de Facebook socios moneda

Eso sí, no todo son malas noticias, ya que Zuckerberg ha asegurado esta semana que hay más de 1.500 organizaciones que están deseando unirse a este proyecto, y que el objetivo ahora es llegar a los 100 miembros de aquí al año que viene, teniendo el 2020 como fecha límite, ya que el año que viene será cuando, supuestamente, salga la criptomoneda al mercado.

De momento hay muchas dudas alrededor de Libra: cómo se protegerán ante el fraude, o el blanqueo de capitales, o del uso de la moneda por parte de grupos terroristas, etc. A lo que se une que Facebook no esté bien vista en casi ningún lugar del planeta tras el escándalo de filtración de datos de Cambridge Analytica. Y sin olvidar que el Gobierno de los Estados Unidos no parece muy dispuesto a dejar salir esta moneda que, en un futuro, podría competir contra el dólar y otras divisas soberanas.

Por todo esto, y con la noticia de que los socios más importantes han abandonado el barco (aunque todos tienen bonitas palabras de despedida y aseguran que estarán encantadas de volver si al final sale todo adelante) es normal que la empresa de Mark Zuckerberg esté preocupada por el futuro de Libra. Sin duda a esta criptomoneda le quedan varios cartuchos por quemar antes de empezar a darla por muerta, pero está claro que el futuro de esta divisa pinta más negro que hace un par meses.