Por mucho que temas a las IAs, es muy posible (y probable) que las ciudades en que vivimos estarán controladas por ellas. Y si no, pregúntaselo a Amazon (Rekognition) o Alibaba.

Puede resultarnos difícil imaginar una gran ciudad como un ser vivo, cuya infraestructura esté vinculada a un software que la ayude a tomar decisiones que mejoren el tráfico, la seguridad, etc. Pero sin pensar en el futuro, esto ya está sucediendo en China, gracias al proyecto City Brain de Alibaba, lo que en occidente se conoce como ‘el Amazon chino’.

Sin tener que ir tan lejos, cuando cualquiera de nosotros utiliza Google Maps para buscar como llegar a un lugar, este monitoriza el flujo del tráfico para elegir qué ruta es la que más nos conviene y por la que llegaremos antes. Y eso es un sistema de IA que usamos diariamente millones de personas y que nos facilita la vida a todos.

¿Qué es Alibaba City Brain?

El proyecto empezó en la ciudad de Hangzhou en la provincia de Zhejiang.

Consiste en la creación de un sistema basado en la nube donde toda la información de una ciudad (tanto de ella como de los que la habitan) se almacena y se utiliza para controlar su funcionamiento. Gracias a una IA que controla la ciudad, se recopilan inmensas cantidades de datos que procesan algoritmos en superordenadores que luego sirven de alimento para los sistemas de la ciudad.

Alibaba Cloud proporciona el software y la ciudad tiene los datos

El proyecto empezó como un sistema de supervisión del tráfico, utilizando datos de la oficina de transporte, sistemas de transporte público, una app de mapas y cientos de miles de cámaras. Alibaba obtuvo el control de 104 cruces de semáforos en el distrito de Zianoshan y, como resultado, la fluidez del tráfico se incrementó en un 15% durante el primer año de funcionamiento, según datos de la compañía.

Además, el estacionamiento ilegal se rastrea en directo y los accidentes de tráfico se detectan automáticamente, lo que les permite responder con mayor rapidez. Desde 2017, City Brain opera en el resto de la ciudad de Hangzhou.

¿Próxima parada? Kuala Lumpur

“Vemos Malasia como un país con un gran potencial para adoptar computación en la nube, inteligencia artificial y tecnologías de big data dada su rápida velocidad de transformación digital y su demanda del sector público y privado”,

dice Wanli Min, un investigador de aprendizaje automático de Alibaba Cloud.

El proyecto empezará del mismo modo que lo hizo en Hangzhou; en el tráfico.

“Se recopilarán enormes cantidades de datos de transporte de una diversidad de fuentes en espacios urbanos propiedad de la ciudad y se alimentarán en el cerebro de la ciudad de Malasia”, “en el futuro, Malaysia City Brain será una plataforma de innovación abierta para empresas malasias, nuevas empresas e instituciones de investigación”.

Alibaba espera trabajar con empresas pequeñas para vender sus recursos de recolección de datos y aprendizaje automático. Por el momento, la compañía a está trabajando con 120.000 desarrolladores y 2.700 institutos académicos y empresas de 77 países y regiones en un proyecto llamado Tianchi.

Pero, ¿y qué ocurre con la privacidad y la vigilancia?

“Las implicaciones son enormes”,

dice Gemma Galdon Clavell, una científica social que trabaja en la ética de la tecnología.

“No habrá supervisión ni control no solo de los usos declarados sino también de los usos futuros”.

Galdon cree que la utilidad para las ciudadanos no está tan clara como parece, en cuanto a la mejora de los servicios, pero lo que sí lo está es el gran valor de todos estos datos para la creación de perfiles y actividades comerciales.

“Lo que se vende como iniciativa pública o de seguridad termina usando la infraestructura pública y el público para extraer datos para usos privados”, “necesitaríamos ver contratos para evaluar esto, pero en mi experiencia las ciudades simplemente regalan todo a los contratistas privados y no protegen los datos o la devolución pública en los contratos”.

Según Galdon, este tipo de proyectos de recopilación de datos almacenados en sistemas centralizados son un gran atractivo para piratas informáticos, poniendo en un riesgo muy alto la privacidad de las personas. Eso sí, no cree que esta expansión de la que habla Alibaba a otras ciudades suceda pronto.

  “La tecnología aún no está allí”, “el reconocimiento facial en las multitudes no funciona y la minería masiva de datos para la respuesta de emergencia, por ejemplo, ha creado más problemas, como la propagación de rumores, mentiras y, en general, ruido que no se puede manejar. Los respondedores de emergencia vuelven a los métodos tradicionales a pesar de tener la tecnología. “

Según Xian-Sheng Hua, subdirector gerente de Alibaba Group, aseguró, en el pasado World Summit IA 2017, que este proyecto puede avanzar rápidamente gracias a que en China, la gente no siente tanta preocupación por la privacidad.