El instituto SETI, cuyo objetivo es entender, explorar y explicar el origen y la naturaleza de la vida en el universo y la evolución de la inteligencia, además del propósito inicial de su fundación; encontrar vida extraterrestre, está trabajando conjuntamente en un proyecto liderado por la Universidad de California (Berkeley), Breakthrough Listen, usando machine learning para descubrir 72 nuevas ráfagas de radio rápidas emitidas por una misteriosa fuente a unos 3.000 millones de años luz de la Tierra en la constelación de Auriga.

El líder del equipo, Gerry Zhang, desarrolló un tipo de algoritmo de aprendizaje automático para analizar los datos recopilados de un año atrás durante una campaña de observación que utilizó el Telescopio Green Bank en Virginia Occidental.

Centrándose en una fuente de radio conocida como FRB 121102, los astrónomos han observado muchas ráfagas de radio rápidas en la última década, cada una de las cuales dura unos pocos milisegundos. La mayoría de las ráfagas de radio rápidas son eventos únicos. Sin embargo, FRB121102 es la única que envía ráfagas repetidas.

“Este trabajo es emocionante no solo porque nos ayuda a comprender el comportamiento dinámico de ráfagas de radio rápidas con más detalle, sino también por la promesa que muestra el uso del aprendizaje automático para detectar señales omitidas por algoritmos clásicos”,

dijo Andrew Siemion, director de el Centro de Investigación SETI de Berkeley e investigador principal de Breakthrough Listen, la iniciativa para encontrar signos de vida inteligente en el universo.

¿Cómo las detectó?

Entrenaron un algoritmo, conocido como red neuronal convolucional, para reconocer las ráfagas encontradas por el método de búsqueda clásico utilizado por Gajjar y sus colaboradores. Luego lo lanzaron en el conjunto de datos para encontrar ráfagas que el enfoque clásico omitió y detectó las 72 ráfagas adicionales no detectadas originalmente. Esto aumenta el número total de ráfagas detectadas de FRB 121102 a alrededor de 300 desde que se descubrió en 2012.

[Gif: Universidad de California, Berkeley, TechCrunch]

Estos resultados han ayudado a establecer nuevas restricciones en la periodicidad de los pulsos de FRB 121102, sugiriendo que los pulsos no se reciben con un patrón regular, al menos si el período de ese patrón es más largo de, aproximadamente, 10 milisegundos. Estas nuevas mediciones ayudarán a determinar qué poderes tienen estas enigmáticas fuentes, dijo Siemion.

Los nuevos resultados se describen en un artículo aceptado para su publicación en The Astrophysical Journal.