Una agencia de seguridad de California lanzó una inspección de la fábrica de automóviles de Tesla en Fremont, California. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de California (Cal-OSHA) inició la inspección este martes porque, al parecer, la empresa de coches eléctricos de Elon Musk habría reportado menos lesiones relacionadas con el trabajo en la planta de producción.

Un portavoz de la compañía se defendió diciendo que

“se requieren reportes serios de peligros en el lugar de trabajo y afirmaciones de que los empleadores no declaran completamente las lesiones y enfermedades relacionadas con el empleo”.

De acuerdo con el artículo del lunes del ‘Centro de Reportaje Investigativo’, Tesla disminuyó artificialmente en los informes legalmente obligatorios el número de lesiones en su conteo oficial al afirmar inadecuadamente que algunas de ellas eran menores, o debido a condiciones médicas personales.

Sin embargo Tesla responde en su blog negando las acusaciones y diciendo de la publicación que se trata de una “organización extremista trabajando directamente con los defensores sindicales para crear una campaña de desinformación calculada en contra de Tesla”.