Kino, es un proyecto desarrollado por un equipo de investigadores, ingenieros y diseñadores del MIT Media Lab, Universidad de Stanford y el Royal College of Art.

Se trata de unos mini robots que se mueven a través de la ropa y son capaces de personalizar prendas, adaptar y modificar la ropa para diferentes climas, además de realizar otras tareas útiles.

Los minúsculos robots pueden girar sobre la tela alterando los patrones, reposicionar las prendas e incluso imprimir marcas en la ropa a modo de cenefas.

“Se pasea por la ropa cambiando de ubicación y reconfigurando la apariencia, de acuerdo al contexto social y permitiendo múltiples presentaciones de uno mismo”, dijo el equipo.)

La tela está emparedada entre dos rodillos (uno por encima y otro por debajo) sostenidos por unos imanes. Uno de los rodillos superiores está motorizado, permitiendo que empuje a los otros de alrededor para que los otros robot se muevan.

Pueden ser programados para seguir rutas predeterminadas a lo largo de las prendas de ropa y, a su vez, pueden dibujar rayas o patrones cinéticos. Es decir, pueden transformar una misma prenda en otras muchas.

“Adhiriéndose a las prendas, generan ropa cambiante y diseños de patrones cinéticos, creando una nueva y dinámica moda”, dijo el equipo.

Una serie de sensores, también incorporados, pueden detectar cambios climáticos como la temperatura o la lluvia y transformar las prendas en consecuencia; como por ejemplo abrir rejillas de ventilación, enrollar mangas o esconder capuchas.

“Con la adición de dispositivos sensores, pueden responder activamente a las condiciones ambientales”, añadió el equipo. “También pueden ser emparejados con dispositivos móviles existentes para convertirse en asistentes personalizados en el cuerpo para ayudar a completar las tareas”.

Kino puede reproducir música y hacer llamadas

Cuando se combinan estos robots con un smartphone, los micrófonos integrados y altavoces pueden permitir al usuario realizar y recibir llamadas o, incluso reproducir música.

La tecnología puede esconderse bajo unas fundas de tela del mismo color de la prenda (para camuflarlas) o de otro, si lo que se quiere es destacarla.

“Es nuestra visión que en el futuro, estos robots serán miniaturizados en la medida en que puedan ser integrados perfectamente en las prácticas existentes de ornamentación corporal”, dijo el equipo.