Está claro que no podía ser de otra manera. El gigante asiático no para de destacar en cuanto a tecnología se refiere y, esta vez, ha sido Japón y su marca de automóviles Lexus quienes el pasado mes de noviembre dejaron constancia de ello, presentando el primer spot de la historia escrito por una IA

Un spot de 60” en el que, desde el primer momento se percibe futurismo y olor a tecnología recién creada y aplicada ya no solo por el modelo de coche que se publicita, sino por el hecho de que esta vez haya sido una máquina quien haya guionizado todo el proceso creativo y el famoso director de cine Kevin Macdonald se haya puesto a sus órdenes sin salirse de guión.

Un anuncio que además, detrás de la cámara, parecía puramente una película de ciencia ficción. Y es que para que dicho proceso se llevase a cabo, el tándem IBM Watson y Visual Voice crearon específicamente un sistema de IA entrenado por MindX; la división de Ciencias aplicadas de la Universidad de Nueva Gales del sur en Australia durante varios meses presentándole fotos y spots de coches galardonados durante 15 años. El reto era mayor, al pedirle a la IA que crease algo que encajase con el tono y las emociones por el que se rigen la gran mayoría de los anuncios de automóviles basados en la emoción y, que narrase a su vez la característica principal que el nuevo modelo ES destaca; la experiencia de conducción intuitiva.

Esto trata sobre un aspecto difícil si hablamos de máquinas y sentimientos, ya que a priori un sistema no puede experimentarlos pero sí analizarlos y guionizarlos, que es justo lo que hizo la IA de manera satisfactoria.

A raíz del buen resultado el spot ha suscitado polémica entre los directivos japoneses de Lexus, debido a que el actor principal suelta unas lágrimas en una de las escenas, algo que no gustó mucho ya que en Japón esas emociones no suelen mostrarse de forma común. Pero fue la IA la que decidió que el protagonista llorase.

Puede que este fuese uno de los motivos por los que Macdonald y la agencia de publicidad The&Partnership creyeran que el propio Macdonlad tendría que reescribir el guión pero no fue así, ya que el resultado final gustó bastante a todo el equipo que había detrás de todo el proceso.

Macdonald, particularmente, ha destacado que aunque no es la forma en la que dirige normalmente se ha sentido sorprendido por la perfecta armonía entre humano y máquina donde uno ha escrito y el otro ha dirigido ahorrando, además, mucho tiempo de trabajo.

Macdonald también ha resaltado el hecho que le pareció más inquietante e interesante; ver cómo una máquina recreaba sentimientos en un spot donde se anunciaba, precisamente, a otra máquina que “cobraba vida”. Y es que a pesar de que una IA no tiene emociones como tal ha sabido aportar al spot gran emoción sin pecar de sentimental, algo de lo que podría haber pecado si se hubiese hecho por una agencia de humanos para humanos.

Parece que la IA ha empezado a coger carretera y manta y ahora nos va a tocar a los humanos ir de copilotos.