Cada vez que la NASA anuncia una rueda de prensa nos echamos a temblar. Y no es para menos. Ayer mismo, 19 de Junio, anunció el descubrimiento de 219 nuevos candidatos a exoplanetas realizado por el Telescopio Espacial Kepler. ¡Y ha habido sorpresas!

El conjunto de datos que ha hecho público la NASA corresponde al catálogo de exoplanetas (planetas fuera del Sistema Solar) más completo y detallado hasta la fecha. Ha sido realizado usando los primeros cuatro años de observación de Kepler en la región de Cygnus (constelación del Cisne), y desafortunadamente, será la última vez que este telescopio se centre en esta constelación. Aunque tranquilos, ¡habrá más misiones en el futuro apuntando a esta región!

Región de la Vía Láctea en la que se centra el Telescopio Espacial Kepler.
Cada rectángulo indica la región de Cygnus específica que las cámaras fotométricas CCD de Kepler cubren. Crédito: Carter Roberts / Eastbay Astronomical Society.

De este último anuncio hay dos cosas que llaman mucho la atención. La primera es que los planetas que se han encontrado siguen un patrón en tamaños, es decir, nuestra galaxia, la Vía Láctea, parece tener preferencias en cuanto a lo que a la formación de planetas se refiere. La segunda, muy inquietante e ilusionante, es que ha aparecido un planeta que podría ser la hermana gemela de nuestro planeta Tierra. ¡Casi nada!

¿Cómo busca Kepler exoplanetas?

El Telescopio Espacial Kepler usa un método conocido como método de tránsitos. Éste se basa en el análisis del brillo de una estrella. Si un planeta cruza por delante de la estrella (desde la perspectiva del telescopio), el brillo de ésta sufrirá una minúscula variación, y Kepler lo verá.

Cuando estas minúsculas variaciones se producen de forma repetida en el tiempo, Kepler puede verificar la existencia de un nuevo exoplaneta. Es más, puede también darnos información sobre el tiempo de rotación alrededor de su estrella, así como de su tamaño. Este método es muy sencillo, pero a la vez es muy potente, permitiendo que en intervalos relativamente cortos de tiempo (del orden de pocos años) se puedan detectar muchos nuevos candidatos.

Y ya van 4034 planetas candidatos vistos por Kepler

Con este nuevo conjunto de datos, al que se puede acceder públicamente desde el archivo de exoplanetas de la NASA, el número de exoplanetas candidatos detectados por Kepler asciende a 4034. De éstos, 2335 han sido verificados como exoplanetas. Sin embargo, éste telescopio está especializado en encontrar planetas que orbitan muy cerca de sus estrellas, lo que significa que la mayoría de estos exoplanetas orbitan incluso más cerca de su estrella de lo que lo hace Mercurio alrededor del Sol.

Planetas candidatos de Kepler. Los puntos azules muestran planetas candidatos de catálogos previos, mientras que los amarillos muestran los nuevos del último catálogo. Crédito: NASA/Ames Research Center/Wendy Stenzel

De estos exoplanetas ya verificados por Kepler podemos encontrar que más de 30 tienen un tamaño similar al de la Tierra y se encuentran en la zona habitable. No obstante la mayoría tienen tamaños que van desde el tamaño de la Tierra hasta el de Neptuno (es 4 veces el de nuestro planeta).

Nuestra galaxia tiene preferencias, y no estamos entre ellas…

Según un estudio, aceptado para publicación en The Astrophysical Journal, que ha hecho uso de los datos de Kepler, existe una sorprendente preferencia en la formación de planetas en la Vía Láctea. En esencia, los resultados muestran que podemos encontrar dos familias, una que está compuesta por planetas rocosos con tamaños de hasta 1.75 veces el de la Tierra (Super Tierras), y la otra que contiene planetas de tipo mini Neptuno, con tamaños entre 2 y 3.5 veces el de la Tierra.

Diagrama que muestra la clasificación de planetas en dos tipos. Crédito: Credits: NASA/Ames Research Center/JPL-Caltech/R. Hurt

Se cree que los planetas que caen dentro estas dos familias forman sus núcleos rocosos a partir de pequeños trozos. Entonces, la gravedad atrae Hidrogeno y Helio de su entorno. Posteriormente estos gases son calentados por la radiación que llega desde estrella que orbitan. Cuando adquieren una cierta masa, los planetas retienen gravitacionalmente el gas conviertiéndose así en ‘mini Neptunos’. Sin embargo, por debajo de esta masa crítica, los planetas perderían todo el gas cayendo así en la clasificación de Super Tierras.

Lo curioso es que en el Sistema Solar no existe ni un sólo planeta que sea de alguno de estos tipos. Es por lo tanto una prioridad, a partir de ahora, entender que hace especial a nuestro Sistema, además de saber cómo son este tipo de planetas tan numerosos, y misteriosos para nosotros.

7711: la otra Tierra

Como decíamos al principio del post, llama poderosamente la atención que entre los nuevos candidatos, y en la familia de Super Tierras, podemos encontrar al planeta KOI 7711 (KOI viene de Kepler Object of Interest), un planeta que podría ser literalmente “otra Tierra”. Este planeta es sólo un 31% más grande que nuestro hogar, y orbita a su estrella casi exactamente una vez al año. ¿Estaremos ante uno de los descubrimientos más importantes en la búsqueda de vida extraterrestre?

Diagrama que muestra la radiación recibida por los exoplanetas (eje horizontal) y la temperatura en la superficie de la estrella que orbitan. La franja verde corresponde a la zona habitable. Como referencia se han incluido Venus, la Tierra y Marte. Crédito: NASA/Ames Research Center/Wendy Stenzel

Aunque aún es pronto para asegurar que KOI 7711 es realmente una gemela de la Tierra, lo que es seguro es que se encuentra en la zona habitable y recibe una cantidad de radiación de su estrella muy similar al que recibimos del Sol. Esto permitiría que este planeta fuera rocoso y que tuviera agua liquida en su superficie. Además un año en 7711 dura aproximadamente 302 días. ¡Es todo muy parecido!

Está claro que el campo de la detección y caracterización de exoplanetas está experimentando una época dorada. Desde mediados de los noventa, cuando se descubrió el primer planeta que orbitaba una estrella similar al Sol, hasta hoy, se han descubierto miles de posibles candidatos. Y es que esto es solo la primera fase de un programa mucho mayor de búsqueda de vida extraterrestre. Cierto es que aún no tenemos la certeza de que ésta exista, pero, ¿alguien todavía lo duda?