El camino hacia el éxito nunca es fácil, y si no que se lo digan hoy a Jeff Bezos; el hombre más rico del planeta.

Nadie nace con el éxito bajo el brazo, y el fundador de Amazon tampoco. Una foto suya trabajando en su oficina de 1999 se viraliza por redes sociales después de que Pomp la cuelgue en su Twitter.

https://twitter.com/APompliano/status/944028683878010880

La imagen compartida es impactante, pues así era la oficina de Bezos en Seattle hace 18 años. El dueño de Amazon colgaba el nombre de su empresa en una madera pintada al lado de su escritorio, hecho con lo que parecen los restos de una construcción. Nada ostentoso y es más, bastante descuidado.

En 1999, cinco años después de la fundación de Amazon, la sede de la compañía estaba en la misma calle que una casa de empeño, un sitio de intercambio de heroína y una sala porno.

Jeff Bezos abandonó su carrera en Wall Street como vicepresidente de D. E. Shaw & Co. para fundar Amazon, el 5 de julio de 1994. Originalmente no llevaba el nombre actual, por aquel entonces era Cadabra Inc., pero el error que cometió un abogado al interpretarlo como cadáver hizo que un año más tarde se convirtiera en Amazon. La historia nos dice que el primer libro vendido online por Amazon fue «Fluid Concepts and Creative Analogies: Computer Models of the Fundamental Mechanisms of Thought» de Douglas Hofstadter en julio de 1995, y su presentación oficial se llevó a cabo tres meses más tarde. La oferta pública inicial de Amazon fue el 15 de mayo de 1997, ingresando al NASDAQ con su actual leyenda AMZN. En aquel entonces, una simple acción de Amazon valía $18. Y en 1999 así es como trabajaba Bezos:

Este vídeo corresponde a un documental estadounidense para televisión realizado en 1999, en el que el presentador Bob Simon le realiza una serie de preguntas. La entrevista es cuanto menos curiosa. Bezos, más joven, aparece con aspecto de pálido nerd y en su coche, un Honda Accord. Simon le pregunta entonces por su escritorio, a lo que el inteligente emprendedor responde explicando lo demás: “es un símbolo, mi forma de decir que sólo hay que gastar el dinero en las cosas que le importan a los clientes”.

Bezos, quien se graduó como mejor alumno de su clase de secundaria y asistió a la Universidad de Princeton, le dice a Simon que tenía una filosofía muy lógica para dejar su trabajo en Wall Street para iniciar Amazon, lo que él llama “regret minimization framework”.

60 Minutes, que así se llamaba el programa, sabía que a quién iba a entrevistar por aquel entonces el Times le acababa de nombrar Persona del Año, y la librería e-commerce comenzaba a convertirse en todo un referente.

Además, era el caso perfecto para presentarle a la audiencia un tema de gran importancia en aquel momento, las punto com. Se hablaba de burbuja en el sector y Bezos, muy sabio, le recordaba a sus empleados, “hay que vivir con miedo”, lema que a él mismo le animaba a mantener una política de austeridad y esfuerzo continuo.

Hoy, esos $18 por acción de 1997 se han transformado en $1.161 y Amazon se ha convertido en una bestia de $560 mil millones.