Primero fue el híbrido cerdo-humano realizado por un equipo de la Universidad de California, Davis en 2016. Ahora, un equipo de científicos dirigido por la Universidad de Stanford está trabajando en otra especie híbrida, esta vez fusionando un embrión de oveja con células madre humanas.

Hiro Nakauchi y su equipo han conseguido crear quimeras con 1 célula humana por cada 10.000 células de oveja.

El equipo de Stanford eligió ovejas para su experimento porque los órganos del animal son aproximadamente del mismo tamaño que los de un ser humano. Por lo tanto, la fertilización in vitro sería más fácil con ovejas que con los cerdos. Una vez crecidos, los órganos humanos podrían utilizarse con fines de trasplante y podrían presentar una solución a la brecha entre la oferta y la demanda de trasplantes de órganos en todo el mundo.

Según NHS Blood and Transplant, casi 460 personas murieron en 2016 en espera de órganos, mientras que aquellos que sí reciben trasplantes a veces los órganos son rechazados.

Por eso hay que destacar que el principal objetivo de esta creación, es que en un futuro los órganos se puedan cultivar en animales y posteriormente ser trasplantados en las personas.

“La contribución de las células humanas hasta ahora es muy pequeña. No se trata de un cerdo con una cara o cerebro humano”, explicó Nakauchi. Según los expertos, se necesita una quimera que sea al menos un 1% humana para abordar la creación de órganos.

A medida que continúe la investigación sobre la creación de híbridos o quimeras se nos presentarán más dudas éticas, habiendo personas completamente a favor, otras en contra y otras dudosas por los evidentes beneficios que podrían derivar estos avances, ofreciendo otra alternativa para el suministro de órganos a quienes los necesitan, pero a la vez el inevitable pensamiento y dudas sobre la función y uso que se le da a los animales en beneficio humano.