Probablemente hayas escuchado varias veces que existe la posibilidad de que vivamos en una simulación, que lo que vemos no es real y que se trata de una proyección.

La idea de un universo holográfico lleva rondándonos desde los años 90 y consiste en que todo lo que compone nuestra realidad 3D, incluido el tiempo, está contenida en una superficie en 2D.

El profesor Kostas Skenderis, junto con su equipo de físicos teóricos de la Universidad de Southampton, creen haber encontrado signos de que nuestro Universo es una ilusión estudiando la radiación de fondo de microondas. Así explica el profesor el Principio Holográfico:

“Imagina que todo lo que ves, sientes y oyes en tres dimensiones (y tu percepción del tiempo) emana de un campo bidimensional plano. La idea es similar a la de los hologramas ordinarios donde una imagen tridimensional está codificada en una superficie bidimensional, como en el holograma de una tarjeta de crédito. Sin embargo, esta vez, todo el universo está codificado.”

Otro ejemplo, aunque sin propiedades holográficas, es el de las películas en 3D. Vamos al cine a ver la película y vemos imágenes tridimensionales aunque hayan sido diseñadas en una pantalla de ordenador en 2D.

Lo que lo diferencia de nuestro universo tridimensional es que la proyección es real desde nuestra perspectiva.

Con estos ejemplos es muy fácil pensar que vivimos en una especie de Matrix, pero lo que el nuevo estudio (publicado en Physycal Review Letters) ha encontrado no es que vivamos en un holograma si no que los datos que conocemos sobre el universo quizá puedan explicarse mediante un modelo holográfico bidimensional.

Los últimos avances en telescopios y equipos de detección han ayudado a localizar gran cantidad de datos ocultos de ruido blanco o microondas, desde el momento en que el universo se creó. El estudio ha desarrollado un modelo que encaja con dicha teoría y eso permitiría conciliar la física general con la física cuántica. Encontraron que algunas de las teorías cuánticas más simples del campo podrían explicar casi todas las observaciones cosmológicas del universo temprano.

“La holografía es un enorme salto adelante en la forma en que pensamos acerca de la estructura y creación del universo. La teoría de Einstein de la relatividad general explica muy bien casi todo a gran escala en el universo, pero comienza a desentrañar al examinar sus orígenes y mecanismos a nivel cuántico. Los científicos han estado trabajando durante décadas para combinar la teoría de Einstein de la gravedad y la teoría cuántica. Algunos creen que el concepto de un universo holográfico tiene el potencial de conciliar los dos. Espero que nuestra investigación nos dé otro paso hacia esto “, argumenta el profesor Skenderis.

“La holografía es como una piedra de Rosetta, que traduce entre las teorías conocidas de los campos cuánticos sin gravedad y el territorio inexplorado de la gravedad cuántica en sí”, concluyó Afshordi.

Con este nuevo estudio se espera poder ampliar la comprensión del universo temprano y explicar así cómo el espacio y el tiempo emergieron.