Llevamos días hablando de Facebook y de sus cuestionables decisiones empresariales, las cuales les ha llevado a ser criticada por gran parte de sus usuarios y por otra gran parte de los políticos del Capitolio. Pues bien, hoy dejamos tranquilo a Mark Zuckerberg y nos vamos con otra gran compañía, una enormemente grande y que se ha visto envuelta en un pequeño gran escándalo esta semana.

La compañía de la que hablamos es Google, el gigante de internet que pertenece a una enorme matriz llamada Alphabet (como todos sabéis) y que tiene negocios en todos los sectores y por todo el mundo. Y el escándalo viene por uno de esos negocios que nada tienen que ver con buscar fotos de gatos en su navegador, sino con el mundo de la salud, los hospitales y los pacientes.

Según publicó The Guardian y Wall Street Journal -periódicos responsables de que se levantara la manta sobre el asunto- parecía que Google estaba accediendo a los datos privados de millones de estadounidenses sin haber pedido permiso, recopilando todo tipo de informaciones privadas.

Google escándalo médico Ascension

Este entramado de recopilación de datos se hacía gracias a la colaboración de Google con la empresa médica Ascension (que administra la friolera de 2.600 hospitales en toda EEUU), la cual podía acceder a la información de los pacientes y pasársela a Google. Estos datos son tan privados como el nombre completo de los pacientes, su fecha de nacimiento, sus enfermedades, sus direcciones, los nombres de los familiares, medicamentos recetados, radiografías y mucho más. Sin duda, todo un mapa completo de nuestro historial médico.

Google no ha tardado en admitir que esto es cierto y que no están haciendo nada ilegal, sino que estas acciones se realizaban bajo el nombre en clave Nightingale y que el objetivo de recopilar esta información era lícito y por el bien de la humanidad. “Esto se ha hecho para poder seguir a los pacientes y poder hacer mejores tratamientos, marcar posibles desviaciones, cambiar o meter más médicos a un paciente, y mucho más”, dice Ascension y recoge el artículo de Wall Street Journal.

Además, desde Google han abierto una entrada en su blog dejando claro cuál es su relación Ascension y que lo firma, nada menos, que Tariq Shaukat, presidente de productos y soluciones del sector de Google Cloud. “Hoy, estamos orgullosos de anunciar más detalles sobre nuestra asociación con Ascensión, uno de los sistemas de salud sin fines de lucro más importantes del país, para apoyarlos con tecnología que les ayude a brindar una mejor atención a los pacientes en todo Estados Unidos. Se ha especulado mucho sobre esta asociación, así que queremos asegurarnos de que todo el mundo sepa la verdad…”, rezan las primeras líneas del post.

Además, el presidente de productos y soluciones del sector de Google Cloud, dice que si se le puso nombre en clave (provisional) es porque algunas de las soluciones en las que están trabajando no están activadas para su utilización clínica, sino en fase de desarrollo.

Eso sí, tal y como confirman desde The Wall Street Journal, muchos expertos creen que esta recopilación de datos no es ilegal debido a una ley de 1996 que permite a los hospitales compartir los datos que tengan sobre sus clientes con sus socios sin necesidad de pedir permiso a los pacientes, siempre y cuando se use esa información para realizar sus trabajos médicos.

Sin duda Google y Ascension han actuado rápido en sus comunicaciones y parece que se ajustan a la legalidad, pero de nuevo los usuarios nos vemos expuestos ante estas grandes corporaciones, las cuales parecen manejar todos nuestros datos sin necesidad de que nosotros les demos permiso. Estamos en sus manos y lo peor es que no parece haber alternativa.