Los videojuegos han recorrido un largo camino desde que el primer título interactivo para ordenador, Spacewar, fuera​​ desarrollado en 1962 por Steve Russell junto a otros estudiantes del MIT. En los últimos diez años la industria de los videojuegos se ha convertido en uno de los sectores de entretenimiento más rentables del mundo y casi nos es imposible imaginar la vida sin ellos.

A Madrid llegó para quedarse hasta el 31 de mayo Game On, la expo de videojuegos más grande de la historia, que nació en 2002 en el Barbican Centre londinense y que desde entonces, ha recorrido numerosos países.

La muestra se ha asentado en la capital dentro de la Fundación Canal (Calle Mateo Inurria, 2), donde entre sus 2.500 metros cuadros y 15 secciones temáticas, reúne más de 400 dispositivos y unos 150 juegos (a los que puedes jugar como si de unos recreativos se tratase). Además, repasa las seis décadas de vida del sector tocando todo tipo de temas, desde desarrollo y marketing hasta éxitos de ventas que van desde Pong hasta Tomb Rider, pasando por los videojuegos independientes.

Sin lugar a dudas es una exposición que merece la pena disfrutarse con calma, para poder apreciar, asimilar y hacer un repaso nostálgico (no negaré que te hace sentir un poco mayor).

Si tienes más de 30 años esto te traerá muchos recuerdos.

Y es que la exposición nos lleva a realizar todo un viaje en el tiempo, partiendo desde los orígenes de la industria en los años 60 y 70, fechas en las que Atari lanzó la primera máquina recreativa comercial que fue todo un éxito, el pin-pong virtual llamado Pong o se creó Spacewar! (1962).

A través de sus salas llenas de neones, Game On nos lleva a recordar aquellos años en los que pasábamos horas y horas en los recreativos de nuestro barrio jugando a los míticos arcades de los 80 como Space Invaders, Donkey Kong o Street Fighter. 

Como era de esperar, la expo también hace un delicado repaso por las diez consolas domésticas más importantes de la historia y por los videojuegos más relevantes que se estrenaron con ellas, al mismo tiempo que nos deja ver alocadas versiones (muchas de ellas de venta solo en ciertos territorios como Japón) de fabricantes como Atari, Nintendo, Sega o Sony. 

Lo mejor de todo es que puedes jugar.

También hay una zona dedicada exclusivamente a dispositivos portátiles como consolas e incluso tamagotchis y cómo no, otra en la que se toca la realidad virtual y donde también podemos disfrutar de la experiencia. 

…al final del recorrido se habla de un gran elemento que en ocasiones, puede pasar desapercibido: el sonido”.

Otro pilar importante en el mundo de los videojuegos son los personajes que los protagonizan y en Game On podemos saber cómo se crearon y cómo evolucionaron algunos de los más icónicos de la historia como Sonic, Mario o Lara Croft.

También hay mención especial a los videojuegos catalogados como “indies” y al final del recorrido se habla de un gran elemento que en ocasiones, puede pasar desapercibido: el sonido. La exposición ofrece una experiencia interactiva e inmersiva (que no vamos a desvelar) con la que poder disfrutar de este elemento imprescindible en la experiencia de juego.

Pese a lo completo de la experiencia, debo decir que he echado en falta una sección dedicada -o al menos una mención- al universo de los videojuegos para teléfonos móviles, ya que a día hoy, este segmento tiene un peso enorme dentro de la industria.

Salvo este detalle y sin ánimo de desvelar lo que podréis encontrar en Game On, os adelanto que es sin duda una experiencia muy completa e hipnótica que te permite echar la vista atrás, pero también imaginar el futuro de este fenómeno integrado en nuestras vidas de la mejor manera posible: jugando.